TELEVISIÓN

La presidenta de RTVE dobla sus funciones y estrena un programa de entrevistas

El mismo día que la Corporación anuncia el estreno de Encuentros en La 2, los sindicatos piden al Congreso que impugne la modificación de los estatutos que le han otorgado plenos poderes

Elena Sánchez

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Elena Sánchez, la recién estrenada presidenta de RTVE, no ha entrado con buen pie en la Corporación pública. Llega a merced de un dedazo político y con plenos poderes gracias al real decreto del Gobierno que ha modificado los estatutos de RTVE. Por si fuera poco, Sánchez tropieza con los trabajadores que consideran que “todo este movimiento político es una tomadura de pelo y que será la puntilla para rematar RTVE, dada su situación actual”. Como no le debía parecer suficiente embrollo, la flamante presidenta doblará sus funciones y se estrenará como directora y copresentadora de Encuentros, un programa de entrevistas que verá la luz en La 2 el próximo 13 de octubre. ¿Quién da más?

Su nombramiento continúa en el centro de la polémica. El mismo día que desde RTVE han anunciado el estreno de Encuentros, los sindicatos UGT y SI (Sindicato independiente de comunicación y división) han pedido al Congreso que impugne la modificación de los estatutos de la Corporación porque “entienden que se ha podido cometer una ilegalidad o como mínimo una alegalidad ya que otorgan unos poderes ejecutivos a la presidencia del Consejo de Administración que no se corresponden con la ley vigente”.

Así las cosas, los sindicatos “solicitan medidas cautelares para la suspensión inmediata del acuerdo, medidas que impidan que entre en vigor una modificación lesiva para la Corporación en la situación actual”.

Presidenta, directora y presentadora

Jamás en la historia de la Corporación se había dado el caso de tener un presidente pluriempleado. Elena Sánchez será la primera. Presidenta, directora y presentadora, la periodista justifica su doble vertiente recordando que las entrevistas se grabaron entre marzo y julio de 2022, siendo consejera de RTVE. El caso es que solo tres de las 13 entregas se encuentran enlatadas y listas para su emisión. El resto, continúan sin rematar. La presidenta deberá tirar del don de la ubicuidad para presidir, dirigir y copresentar a la vez. En la pantalla estará acompañada por Jesús Marchamalo.

Heredero del admirado A fondo de Soler Serrano (1976-1981), el nuevo programa surge como un “formato actualizado, moderno y atractivo del tradicional espacio de entrevistas”.

Sostiene RTVE que Encuentros “recupera la tradición de las entrevistas en profundidad con destacadas personalidades de la vida cultural española quienes, en una conversación tranquila y sosegada, desvelan aspectos de su infancia, del ambiente familiar en el que crecieron, del nacimiento de su vocación, así como recuerdos vitales y profesionales que ayudan a entender no sólo su personal visión del mundo, sino también la sociedad de su tiempo”.

La presidenta arrancará con Antonio López, el pintor de Tomelloso que a sus 86 años aún conserva la mirada del niño que fue. Sánchez y Marchamalo repasarán la vida del artista, evocarán el inicio de su vocación y pasearán por su eterno proceso creativo y por su obra.

“La idea es que Encuentros se convierta en un fondo documental audiovisual de pensadores y creadores contemporáneos en español, que guarde y atesore la memoria literaria, artística, intelectual de una generación a través de la mirada de personajes relevantes de nuestra cultura. Una apuesta por la literatura, el pensamiento y el arte, y por los contenidos culturales, divulgativos y de calidad, y de servicio público”, recalcan desde la Corporación.

Una vida dedicada a la televisión

Licenciada por la Universidad Complutense de Madrid, Elena Sánchez se estrenó como periodista en la Agencia EFE de ahí pasó a Televisión Española, la que estaba destinada a ser su casa profesional. Entre sus paredes ha compartido micrófonos y plató con profesionales notables como Luis Mariñas, Pedro Piqueras, Luis de Benito, Joaquín Prat o Constantino Romero. Ha presentado telediarios, programas de entretenimiento e incluso debates. Ha sido defensora del espectador, secretaria general corporativa, presidenta del Observatorio de Igualdad y miembro del Consejo de Administración.

Su currículo profesional es público y notorio. Nadie lo duda. Resulta imprescindible añadir a su historial su magnífica relación con la antigua y la nueva savia del Partido Socialista, gracias a las relaciones que durante décadas ha entrelazado su marido, Pedro Pablo Mansilla Izquierdo. Mansilla es un estratega cercano a Felipe González, un médico reconvertido en promotor inmobiliario que ha sido capaz de mantener sus lazos apretados con todos los líderes socialistas. Consejero de innumerables empresas, algunas dedicadas a la producción televisiva, durante el primer mandato de Zapatero fue "elegido a dedo" por Luis Fernández para dirigir una megaoperación urbanística de RTVE. Como presidente de la Oficina de la Nueva Sede, Mansilla iba a dirigir la gran operación inmobiliaria de RTVE de principios del siglo XX. Se trataba de cambiar las sedes de Prado del Rey o Estudios Buñuel por unas nuevas instalaciones de 100.000 metros cuadrados. El escándalo estalló cuando se desveló que el propio Mansilla, a través de sus empresas inmobiliarias, podría tener interés en la venta de los terrenos de RTVE en Pozuelo, lo que llevó al PP a protestar por la designación.

Durante años, Elena Sánchez ha estado vinculada a más de una de las empresas de su marido, pero desde que empezó a acumular poder dentro de la Corporación y para curarse en salud hace dos años comenzó su desapego. En 2020, siendo ya secretaria general corporativa dimitió como apoderada de la empresa ALB 7 S.A., tal y como figura en el Registro Mercantil. En ese momento, Sánchez todavía no formaba parte de los altos cargos de la Administración del Estado, pero ya tejía cierto grado de autoridad en RTVE como personal de alta dirección. Además, se había postulado como candidata a presidir la corporación. De los 95 proyectos el suyo no quedó entre los 20 finalistas aun así logró un puesto en el Consejo de Administración gracias a los votos socialistas. De ahí a la presidencia… 18 meses.