La periodista M. J. Zapater lanza 'Felio', una novela negra, maniática y sensorial

El prólogo, del cineasta Javier Barajas, sondea los años previos a la destitución de María Consuelo Reyna, exdirectora de Las Provincias.

felio

La periodista valenciana M. J. Zapater, residente en Castellón, ha publicado Felio. Novela negra, sensorial y de costumbres / manías, Felio narra los vaivenes de un roquero escabullido de la fama. Ambientada en zona rural, la novela cuenta con un prólogo de lujo, a cargo del periodista y cineasta de Donosti Javier Barajas, premiado en el Festival de Nantes por el documental Una esvástica sobre el Bidasoa.Barajas sondea en su preámbulo los años previos a la destitución de María Consuelo Reyna, exdirectora de Las Provincias.

Presentada estos días en la televisión de Castellón, así como en pueblos cercanos, la autora ha llevado consigo en una vitrina la novela pionera que ella misma encuadernó antes de publicar Felio: la joya artesanal, a base de herrajes, maderas, ganchillo y cueros, está cosida hoja a hoja y decorada al estilo medieval. De sus paseos por el interior de Castellón, por sus campos menos transitados, esta escritora aún guarda recolectados en una bolsa de hilo y ganchillo, engarzada como una hoja más, sus hierbas más singulares y aromáticas. Hasta una puerta de madera en miniatura con gatera y mirilla es lo que el curioso podrá ver dentro del libro original de esta novela, que ella misma encuadernó.

Una joven periodista que leía manos en la Feria Alternativa de Valencia para ganarse unos duros en 1997. Unos okupas la echan por no tener licencia. Una carta que ella manda a la que entonces era directora de Las Provincias, Mª Consuelo Reyna, le abre las puertas. Días después esa chica ya integra la plantilla del diario, donde seguirá escribiendo los más acerados artículos... y algo más. Esta podría ser la historia de una novela, pero no: es la historia real de la autora de Felio, de María Jesús Zapater. La que fue la columnista más joven de Las Provincias acabó saliendo del diario de modo tan insólito a como entró: con un premio de Bienestar Social bajo el brazo.  Medio huida de la ciudad, como el protagonista que da nombre a su novela, Felio, Zapater lleva ahora su nuevo libro por los pueblos de Castellón, donde, en parte, se ha ambientado. Algo de estas peripecias periodísticas es lo que nos deja caer en su prólogo Javier Barajas, quien compartió con la autora los tiempos más revueltos de aquella rotativa.

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La novela ha sido supervisada en casos puntuales por el filólogo Juan Romeu, de Gramática para Carmencita. Romeu, gramático y lexicógrafo que ha colaborado en la última edición del diccionario de la RAE, es crítico de cine y literatura en la página El príncipe de Veer/Leer. En dicho blog, Romeu comenta de la obra y su autora: «Lo apasionante de la novela es el español con el que está escrita, la sintaxis y, sobre todo, el dominio de palabras y expresiones precisas y preciosas, perfectamente utilizadas, que son capaces de describir por sí solas y que muestran en su estado puro la riqueza del español». El pintor y escritor Juan Antonio Tomás, que la acompaña en las presentaciones, ya calificó a esta escritora como «auténtica cirujana de las palabras».  «La cosa empieza suavemente, avanza y acaba estallando en una apoteosis de bombos y platillos, como en una sinfonía», comenta Tomás sobre la historia.

Esta obra, Felio, es la tercera que esta escritora valenciana afincada en Castellón publica. M. J. Zapater destacó tempranamente en prensa por sus artículos de opinión. Estos aparecieron en secciones tan variadas como Sociedad, Cultura, Sanidad e incluso Nacional. Fue la columnista más joven de Las Provincias, donde entró por una carta que le escribió a la que fue su directora, Mª Consuelo Reyna, después de que unos okupas la echaran del cauce del Turia por leer manos. Esa carta de queja, apasionada y concisa, se titulaba «La feria de las vanidades y la incoherencia, y así se publicó.

En su prólogo Javier Barajas, jefe inmediato de Zapater en el diario, hace una incursión en el tiempo compartido con la autora en Las Provincias, justo en la época final de la Reyna. Fue en aquellos años (1997-98) cuando Zapater empezó a gestar esta novela, cuyo ambiente oscuro se debe, en parte, a la atmósfera atosigante del periódico y a las irregularidades que allí padeció, por las que se vio al final obligada a exponer su situación ante el Ministerio de Trabajo. Al respecto, aunque sin culpar a la exdirectora, comenta Zapater: «Ignoro lo que hicieron los demás; yo tuve que defender mis derechos». Así pues, primera y última responsable de lo que ocurría entonces en el diario, lo supiera o no, María Consuelo Reyna acabó siendo destituida meses después, en 1999. La Reyna la contrató y la Reyna la despidió. Sin embargo, Zapater no cree que ella interviniera en la manipulación de su finiquito, sino que fue cosa de otra persona de la redacción. Su situación laboral, por el cómputo total de días, no estuvo clara hasta 1999, cuando pudo al fin cobrar el subsidio que por Ley le pertenecía.

Bienestar Social premió en 1998 a Zapater por sus reportajes sobre barreras arquitectónicas. Tras recibirlo, perdió su empleo en el periódico; salida tan insólita como lo fue su entrada, por lo tanto. En 2011 su poema  Confidencias quedó finalista del I Premio Internacional Mariano Sorribas y se incluyó en Quizá mañana, de Ediciones Boreal. En 2013 aportó el relato El retrato oval al libro Todos iguales, todos diferentes, de Alupa Editorial. También en dicho año editó Obertura en resol (poesía) y, ya en 2014, En la flor de la rambla (relatos), ambos con Círculo Rojo.

Esta autora tiene 3 novelas más por publicar y montones de poemas en el tintero. Para el año que viene está previsto que saque a luz el compendio de su obra lírica, que será prologada por el mejor maestro que Zapater ha tenido, orgullo, además, de las letras para toda Valencia: se trata nada menos que del poeta Blas Muñoz Pizarro, galardonado reiteradamente en localidades repartidas por toda España; más de una cuarentena de premios jalonan la carrera poética de este filólogo.

Felio puede adquirirse vía red  en http://editorialcirculorojo.com/felio/ .  

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