EXPOSICIONES

El Reina Sofía descubre a Francesc Tosquelles, un psiquiatra olvidado y pionero en el uso del arte

Revolucionó la práctica psiquiátrica con métodos revolucionarios, estrechamente vinculada al arte y al trabajo comunitario

EFEVista de la exposición Francesc Tosquelles. Como una máquina de coser en un campo de trigos

Cultura, medicina y política se entrelazan en la figura de Francesc Tosquelles, un psiquiatra catalán exiliado en Francia que revolucionó la práctica psiquiátrica con métodos revolucionarios, estrechamente vinculada al arte y al trabajo comunitario, y que el Museo Reina Sofía presenta al gran público.

"Tosquelles es muy conocido fuera de España, pero aquí es una figura completamente ignorada", ha dicho hoy Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía.

Francesc Tosquelles. Como una máquina de coser en un campo de trigo abrirá sus puertas este miércoles en el Reina Sofía y luego viajará a Nueva York.

La muestra recorre cronológicamente la vida de Tosquelles, desde sus primeros años de práctica en Barcelona, marcado por nacimiento del psicoanálisisL su trabajo en la Guerra Civil, donde fue jefe de psiquiatría del ejército republicano y su revolución al frente del hospital de Saint-Alban, en el exilio.

"Tosquelles forma parte de toda una linea de pensadores que quieren desmontar la linea entre 'normalidad' y 'enfermedad', quieren humanizar la locura", ha dicho Joana Masó, comisaria de la muestra.

La historia de Tosquelles (1912-1994) es también un recorrido por la historia de Europa del siglo XX. Un escenario marcado por el surgimiento del psicoanálisis pero también un momento convulso y dramático, marcado por la neurosis colectiva y el miedo al fin del mundo.

En total, el museo ha reunido cerca de 700 objetos, que reúne obras de Dalí, Man Ray, Joan Miro, junto a creaciones de pacientes como Margarite Sirvins o Alex Centelles y material inédito y procedente de instituciones psiquiátricas que se ve por primera vez en un museo.

El núcleo central de la muestra habla de su trabajo en el hospital de Saint-Alban (1940-1962), un antiguo manicomio en el este de Francia, por el que además de multitud de pacientes con problemas psiquiatricos, pasaron artistas como Tristan Tzara (fundador del dadaísmo) o el poeta Paul Eluard.

Tras su estancia allí, el primero escribió el poema Hablar solo y el segundo publicó Souvenirs de la maison des fous (Recuerdos de la casa de los locos).

Tosquelles llega a una institución psiquiátrica marcada por las camisas de fuerza, los encierros y la privación de luz, y apuesta por el trabajo comunitario que combina médicos, psiquiatras y enfermeros con músicos, artistas plásticos o escritores.

El cine, el teatro y las artes plásticas forman parte del día a día del hospital y son claves en los programas de resocialización de las personas que están ingresadas.

"Para Tosquelles son los psiquiatras los que están enfermos", dice Masó, su objetivo siempre curar no tanto a los pacientes como a la propia institución.

Esto ha hecho que muchos lo consideren líder de la 'antipsiquiatría', pero no es así, él creía en reformar la institución psiquiátrica, ha explicado Carles Guerra, también comisario de la muestra: "Es un personaje heterodoxo, diferente y radical".

Francesc Tosquelles. Como una máquina de coser en un campo de trigo incluye también obras de arte de pacientes como Auguste Forestier. Jean Dubuffet, artífice del término 'art brut' (arte marginal), acudió al hospital de Tosquelles para adquirir las primeras obras de su colección de arte.

A juicio del director del Museo Reina Sofía, el hecho de que su trabajo, reconocido mundialmente, haya sido "ignorado" en España habla mucho del trabajo que hay que hacer en para recuperar figuras similares.