Chanelazo número 5

La representante española triunfa en su segundo ensayo y su quinto lugar en las casas de apuestas insufla cierto grado de euforia que recuerda al momentazo Rosa de España en Tallin

Chanel ensayo eurovisión 2022

Chanel ensayo eurovisión 2022

Anda la comunidad eurofan enardecida con el segundo ensayo de Chanel en el Pala Alpitour de Turín. No es de extrañar. Que la representante de España en Eurovisión y su cuerpo de baile se hayan dejado la piel y el alma en el escenario resulta indiscutible. Chanel ha protagonizado una puesta en escena endemoniada, hay que estar muy en forma para poder bailar una coreografía que no da ni un segundo de relax y cantar sin desafinar al mismo tiempo. Una perfección que ha contagiado cierto grado de euforia que recuerda al momentazo Rosa de España en Tallin.

No vendamos la piel del oso antes de cazarlo puesto que, hace 20 años, nos llevamos el chasco de nuestra vida al tener que conformarnos con un séptimo puesto. Aquel 25 de mayo de 2002 Carlos Latre y Boris Izaguirre aterrizaron en el set de prensa metidos en la piel de Massiel y Salomé, ganadoras del festival en 1968 y 1969, y en el instante en el que Rosa de España y sus triunfitos pisaron el escenario, la prensa española se (nos) desgañitó cantando Europe’s living a celebration.

Rosa nos regaló un séptimo puesto que supo a derrota. Un Top ten que seguro hubiéramos celebrados los últimos años del festival, esos en los que la delegación española parece que vive inmersa en una espiral de continuos fracasos. En lo que llevamos de siglo, salvo David Civera (6º), Rosa (7ª), Beth (8ª), Castillo (10º) y Pastora Soler (10ª), somos el top ten, pero por la cola. Lo cierto es que desde el gallo de Manel Navarro en 2017 no levantamos cabeza.

Chanel con su SloMo nos ha devuelto aquella ilusión. Las casas de apuestas la colocan en un quinto y honroso lugar detrás de Ucrania, Suecia, Italia y Reino Unido. Chanelazo nº 5. Firmaríamos ya.

Hay ganas de volver a organizar un Festival de Eurovisión en casa, pero para eso Chanel tendrá que acariciar y besar el micrófono de cristal en Turín. La delegación española ha hecho los deberes. Llega con un tema comercial, muy bailable, en la edición en la que predominan las baladas que prometen regalar una final soporífera por falta de ritmo.

Regusto taurino

En el segundo ensayo se empiezan a vislumbrar ciertos cambios, retoques de regusto taurino que se antojan innecesarios. Arrancan los tres minutos de SloMo al son de unas trompetas que rememoran a la orquesta de un coso. Sin olvidar la torera diseñada por Palomo Spain, en el ecuador de la coreografía surge un enorme abanico rojo y, como colofón, una fastuosa exhibición de pirotecnia y fuegos artificiales. Más topicazos en tres minutos, imposible. Pues bien, a pesar de lo añejo de la imagen, a pesar de los pesares, Chanel, cual diva eurovisiva que es, pisa el escenario con soltura, sensualidad y regalando gorgoritos como si la coreografía fuera un paseo por las tablas. Abrazada por la estructura de luces leds creada por Rob Sinclair, técnico que ha trabajado también con Kylie Minogue, de momento solo se perciben unos mínimos cambios en la coreografía de Kyle Hanagami, justo en el momento del break dance.

Italia, aplaudida por la comunidad LGTBI

Con todos estos mimbres, Chanel tendrá que seducir al público europeo para superar, por ejemplo, al dúo italiano Mahmood y Blanco, el mejor situado para ganar el concurso si eludimos a la delegación ucraniana que, por motivos obvios, desde hace semanas pisa el podio de las apuestas.

Italia, la nación anfitriona, está representada por la canción Brividi, una balada que llora la ruptura entre dos chicos, una composición melódica, de la que rezuman violines, pianos y redobles de batería, aplaudida hasta la extenuación por la comunidad LGTBI que celebra ver un tema tan romántico como éste defendido por dos hombres. En la rueda de prensa organizada tras su segundo ensayo, los periodistas han agradecido al dúo la valentía de la historia.

Mahmood y Blanco juegan con ventaja. El Festival de Eurovisión se ha convertido en un punto de encuentro de la comunidad LGTBI, un festival encumbrado, con orgullo, por los eurogays. Sin esta comunidad hace tiempo que el certamen habría caído en el ostracismo. A ellos le debe su resurgimiento. Un tema que visibiliza el amor homosexual no cabe duda de que juega con la carta ganadora.

Ucrania, un canto a las madres

Kalush Orchestra, la banda de hip hop que a raíz de la invasión rusa ha decidido fusionar sus ritmos con el folclore ucraniano, interpretará Stefania, un tema escrito antes de la guerra y que se presenta como todo un homenaje a la madre de Oleh, su vocalista. Tras la guerra, Stefania se ha convertido en un himno a todas las madres, incluso a Ucrania, sintiéndola como la madre tierra herida.

Ahora bien, para llegar a la final del 14 de mayo deberá clasificarse en la semifinal que se celebrará el próximo martes día 10.

El rap Stefania, cantado en un idioma ininteligible, quizá no sea la mejor fórmula para seducir a la audiencia en menos de tres minutos. El caso es que ahí está, en el podio. Veremos a ver si no le pasa como a Bosnia Herzegovina que en plena guerra también se metió entre las favoritas y luego quedó en agua de borrajas.

El tiktokero inglés

Reino Unido es otro que suena muy merecidamente en el Top Five. Ryder interpretará su Space man, un tema que suena a las baladas clásicas rockeras. Con más de 12 millones de seguidores en Tik Tok el cantante, compositor y guitarrista ha sido elegido de manera interna por la discográfica TaP Music para representar a los británicos. Cuando el mundo se cerró en marzo de 2020, Sam subió su primera versión de temas clásicos a la plataforma y su extraordinaria voz llamó la atención incluso a famosos de la talla de Justin Bieber, Sia y Alicia Keys. Esta última republicó el vídeo de Sam interpretando su tema If I Ain't Got You, lo que le abrió las puertas de la fama ticktokera.

La quinta de este posible Top Five sería la representante sueca Cornelia Jakobs y su canción Hold me closer que, como Ucrania, deberá superar la segunda semifinal que se celebra el 12 de mayo. Así las cosas, el próximo 14 de mayo podría saltar la sorpresa en Turín. Hagan sus apuestas.

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