Festividades, viejas historias y nuevos retos

Hace una semana me preguntaba desde Santiago de Chile cómo iban a votar los italianos en el referéndum sobre la reforma de su Constitución. ¿Votarían a favor o en contra de la reforma en sí, o de quién la proponía? En cualquier caso el “no” ha sido claro y rotundo y Matteo Renzi ha dejado ya el Palazzo Chigi, sede de la Presidencia del Consejo de Ministros, después de haber demorado unos días en hacer efectiva su dimisión, a petición del Presidente de la República, hasta haber aprobado los Presupuestos.

Esta vez las encuestas no se han equivocado. Pero en este caso era bastante fácil acertar. Renzi había convertido la consulta sobre la reforma constitucional en un plebiscito sobre su persona, produciendo una coalición de sus muchos enemigos, incluyendo los que desde dentro de su propio partido, el PD, Partido Democrático, una amalgama de ex comunistas, socialistas, hicieron activamente campaña por el “no”.

Así se añade un nuevo elemento de inestabilidad a la política europea. Todavía desde Chile, imagino que la inquietud en Bruselas debe ser grande, porque la economía italiana y sus bancos son los eslabones débiles de Europa y puede surgir de nuevo una crisis de la deuda. Es de temer que la etapa de interinidad que se abre en Italia bloquee la reforma de su sector bancario, que acumula la friolera del 20 % de su PIB en créditos dudosos. Y llevan mucho tiempo perdido en abordar el problema. Pero es un reto que el nuevo Gobierno, cuando lo haya, no podrá demorar más aunque solo sea porque el BCE no va a seguir sacándoles gratis las castañas del fuego.

¿Qué va a ser del proyecto Atlante, un fondo creado por los bancos para limpiar balances comprando una gran parte de esos créditos dudosos con la garantía del Estado, una nueva variante del “banco malo”?. ¿Mantendrá el proyecto el nuevo Gobierno? De momento el Movimiento 5 Stelle, la expresión del “populismo” italiano, ya ha anunciado su intención de nacionalizar el sector bancario sí gana las elecciones. Claro que hablar del nuevo Gobierno es muy prematuro, porque la reforma de la Ley Electoral, otra innovación de Renzi que también debe haber contribuido a su fracaso, más incluso que la reforma constitucional, está pendiente de sentencia del Tribunal Constitucional y en la práctica Italia no tiene una ley electoral aplicable.

Pero la rápida reacción del presidente Mattarella proponiendo al ministro de Exteriores Gentiloni la composición de un Gobierno de unidad nacional, que es lo que ha pedido Renzi en su despedida, debería permitir estabilizar la situación y mantener a Padoan como ministro de Economía. Ello puede contribuir a controlar la situación del BMPS, Banco de Monte del Paschi de Siena, y no aumente la desconfianza en los mercados financieros.

Las causas y las consecuencias del voto de los italianos merecen un análisis más sosegado del que se puede hacer desde los volcanes y lagos del sur de Chile, donde he prolongado mi estancia en este hermoso país aprovechando que en España estamos encadenando festividades de origen tan diverso como la de la Constitución y la de la Inmaculada Concepción.

Pero al menos celebremos que en Austria un candidato ecologista hijo de la inmigración, de padre ruso y madre estonia, haya ganado las elecciones a la Presidencia de la República frente al candidato de la extrema derecha. ¡Como estaríamos si Austria tuviese ahora el primer Presidente de extrema derecha elegido en Europa desde 1945! Afortunadamente, Van der Bellen, un profesor independiente de 72 años, figura clave del Partido verde austriaco, al que ha sacado de la irrelevancia para convertirlo en un partido capaz de competir con los dos grandes partidos tradicionales, el conservador y el socialdemócrata, ha sabido movilizar el electorado agitando, entre otros argumentos, la amenaza de la salida de la UE si ganaba Norbert Hofer, el candidato del Partido Liberal, que a pesar de su nombre representa en Austria a la derecha dura y xenófoba.

Su triunfo, que no estaba nada claro, ha sido impulsado por una coalición heteróclita surgida de la sociedad civil que le ha dado 300.000 votos de diferencia, 10 veces más que en las elecciones de mayo anuladas por el Constitucional. Los austriacos se deben haber tomado muy en serio el riesgo de salir de la UE y han puesto un contrapeso internacional al triunfo de Trump en EE.UU. Pero en realidad, la Presidencia de la República carece de poder político efectivo y las elecciones verdaderamente importantes serán las generales del 2018. Y en la agitada e inestable política europea es difícil aventurar el resultado.

De momento, congratulémonos de que Austria no se haya decantado del lado de las tendencias autoritarias que florecen en la Europa del Este, en Hungría y Polonia en particular, lo que se llama ahora la democracia i-liberal. Son los nuevos retos de la vieja Europa...

Mientras, los refugios de las montañas chilenas, al lado del fuego y al pie de volcanes como el Osorno, o el Puyehue que cuando entra en erupción como hizo en el 2011, no es ninguna broma, siempre son lugar y ocasión de encuentros interesantes. La última vez, pero entonces fue en el lado argentino de la cordillera, unos independentistas catalanes se empeñaban en convencerme de que la aviación militar española estaba tratando de intimidar haciendo vuelos rasantes sobre los pueblos del Pirineo. El entonces eurodiputado Romeva y hoy flamante “ministro” de Exteriores de la Generalitat se había dirigido a la Comisión Europea alertándola de esas amenazas militares que presagiaban una próxima invasión... No fui capaz de convencerles de que debía tratarse de maniobras de los cazas de la base de Zaragoza y que esas amenazas eran fruto de su imaginación...

Esta vez he tenido más suerte y otro montañero español, militar jubilado, me ha contado algunas viejas historias sobre nuestra Historia que yo desconocía y que poca gente conoce. Como la dramática historia de Sarmiento de Gamboa, demasiado larga para contársela, que da su nombre a uno de los grandes lagos del sur patagónico, a quien Felipe II le encargó construir una fortaleza para controlar el paso que Magallanes había descubierto. Y, ya que estamos en un 8 de diciembre, otra viaje historia que ocurrió en Holanda a finales del siglo XVI, poco más o menos cuando por el sur de Chile los misioneros jesuitas descubrían el lago de Todos los Santos, dominado por el volcán Osorno en lo que hoy es el camino a Bariloche en Argentina.

Resulta que el 7 de Diciembre de 1585 en los Países Bajos, un Tercio viejo español rodeado de ingleses y holandeses rechazó la rendición. Los holandeses abrieron los diques de los ríos para inundar su campamento y se refugiaron en el pequeño monte de Empel. Cavando una trinchera encontraron una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción, lo que interpretaron como una señal de apoyo divino. Y en efecto, algo de eso debió de ser porque por la noche se helaron las aguas y al amanecer del día 8, marchando sobre el hielo, los cercados atacaron y destruyeron la flota del almirante Holak al que le pareció que Dios debía estar del lado de los españoles. Por eso la Inmaculada, fiesta en España el día 8, es la patrona de la infantería española.

Guerras sin fin en Europa para mantener un Imperio y defender una fe religiosa mientras en el otro extremo del mundo misioneros y conquistadores abrían las puertas a lo desconocido... Uno se pregunta, ¿cómo hizo Valdivia para llegar hasta aquí a pie desde Cuzco, atravesando esos bosques impenetrables, los desiertos calcinados y las cumbres nevadas de los Andes? En realidad nunca llegó tan lejos, los mapuches detuvieron la conquista en las riberas del Bio-Bio, que fue la frontera sur del Imperio hasta que, más de 200 años más tarde, los criollos de la República Chilena independiente la continuaron de forma implacable contra los indígenas.

Pero dejemos atrás esas viejas historias, recordadas junto al fuego en la Araucanía para volver a los nuevos retos de la vieja Europa.