Historia de dos años de crisis

Escribo esta crónica cuando se cumplen 2 años del inicio de la crisis de la Deuda griega que se ha convertido en la crisis del euro.

En efecto, el 4 de octubre del 2009 el Pasok ganó las elecciones y Papandreu se convirtió en Primer ministro de Grecia. Y allí empezó todo.

Desde entonces han ocurrido muchas cosas. Tantas que a veces resulta difícil recordar cuándo y cómo ocurrieron. Por eso aprovecho el aniversario para hacer una cronología de una crisis cuyo final es todavía incierto .Es un poco larga pero creo que puede resultar interesante recordarla.

El 20 de octubre del 2009, poco más de un año después de la quiebra del banco de negocios Lehman Brothers y en el peor momento de la crisis económica en Europa, el nuevo Gobierno griego anuncio un déficit público del 12,5%. Más del triple de lo previsto por el anterior gobierno conservador de Karamanlis. Aunque al final llegó a ser el 15,4 %, ese anuncio bastó para desatar una serie de alarmas que conducirán a una profunda crisis de las Deudas públicas y del euro en Europa.

Las agencias de calificación (Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s) rebajaron la calificación de la Deuda griega encareciendo su financiación. La especulación contra Grecia aumenta las exigencias de rentabilidad. Ante la lenta reacción de los Gobiernos del euro, el diferencial (spread) entre el tipo de interés del bono griego y el del bono alemán creció rápidamente hasta superar a principios de mayo del 2010 los 1.200 puntos básicos (100 puntos básicos equivalen a 1 % de interés). Es decir, los griegos tenían que pagar el 14,4%, para financiar su Deuda, frente al 2, 4% de los alemanes.

Exigir ese tipo de interés era tanto como cerrar el mercado de capitales a la financiación de Grecia. Después de haber hecho demasiado poco y demasiado tarde, y de varios intentos fallidos de restablecer la confianza de los mercados, en mayo del 2010 la UE acaba decidiendo financiar directamente a Grecia concediéndole un préstamo de 110.000 millones de euros (110 mMe).

El fin de semana del 9/10 de mayo se crean dos fondos para efectuar rescates temporales de países en dificultad, el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MESF) y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FESF) con la participación del FMI. Entre los dos suman 750 mMe. El 10 de Mayo del 2010 el BCE anuncia un programa de compra de Deuda pública en los mercados secundarios.

Todo ello implicaba un profundo cambio en el funcionamiento de la zona euro y la ruptura de algunos de los tabúes que poco antes parecían imposibles de superar. Pero los largos meses de discusiones, indecisiones y contradicciones propiciaron que la desconfianza se extendiera a otros países europeos, primero Irlanda y después Portugal.

Después de la explosión de su burbuja inmobiliaria y de haber acudido en ayuda de sus Bancos, Irlanda prevé un déficit del 32 % del PIB. El 21 de Noviembre de ese año tiene que pedir una ayuda al FESF de 85 mMe y aprobar un drástico recorte social. El 6 de Abril del 2011, después de que la oposición se negase a aprobar el plan de ajuste del primer ministro Sócrates, el FESF tiene que conceder a Portugal créditos por 78 mMe a cambio de un programa de austeridad y reformas estructurales.

E 18 de octubre del 2010, Merkel y Sarkozy reunidos en Dauville evocan la necesaria participación de los Bancos en el coste de la ayuda a Grecia. El Consejo del 24 de marzo 2011 decide modificar el Tratado de la UE para substituir el FESF por un sistema permanente de intervención, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), dotado con 700 mMe que debe entrar en funcionamiento en julio del 2013, y se prevé un sistema para la posible restructuración de las Deudas públicas.

España, que antes de la crisis cumplía todos los criterios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), pasó rápidamente de un superávit a un fuerte déficit presupuestario debido sobre todo a la caída de los ingresos fiscales. A partir de mayo del 2010 el Gobierno español, ante la presión de los mercados y de sus socios del euro, tiene que acelerar una severa política de austeridad presupuestaria ya iniciada en enero. A pesar de ello las tensiones se concentran en la Deuda pública de España e Italia por el débil crecimiento, problemas del sistema financiero y alto endeudamiento, público en el caso italiano y privado en España.

España e Italia siguieron trayectorias diferentes, Italia se hunde en un caos político que le impide reaccionar y España toma drásticas medidas para reducir sus déficits. Pero surge el problema del déficit “oculto” en las administraciones territoriales y las dudas sobre la situación de las Cajas de Ahorro.

En junio/julio del 2011 los jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro aprueban un nuevo plan de ayuda a Grecia de 109 mMe con una contribución adicional de los Bancos acreedores, un alargamiento de los plazos y una disminución de los intereses de los préstamos concedidos anteriormente. Se extienden las intervenciones del FESF que podrá contribuir a recapitalizar bancos y comprar Deuda pública en los mercados secundarios y se aumenta su dotación hasta los 780 mMe.

A pesar de estos acuerdos, presentados una vez más como históricos, las tensiones en los mercados se reproducen durante agosto. Las primas de riesgo de España e Italia superan los 400 puntos básicos. El BCE interviene comprando Deuda pública de esos países en el mercado secundario. A cambio conmina a ambos gobiernos a adoptar reformas urgentes.

En septiembre el PSOE y el PP se ponen de acuerdo para introducir una reforma express de la Constitución (la (mal) llamada regla de oro) para garantizar la cuasi eliminación de los déficits públicos, como había hecho Alemania y la canciller Merkel había pedido que hiciesen los demás países del euro. Se reinstaura una versión rebajada del Impuesto sobre el Patrimonio. El 30 de septiembre acaba el plazo para la recapitalización o la nacionalización parcial de las Cajas de Ahorro cuyo número se reduce de 47 a 14.

Un aspecto positivo de la crisis ha sido la reapertura a la discusión del concepto de Gobierno, o gobernanza, económico/a, largo tiempo reclamado por unos y proscrito por otros. Ya no se discute la necesidad de coordinar las políticas económicas pero conseguir un acuerdo sobre su contenido fue largo y laborioso.

El proceso se inicia el mismo 12 de mayo del 2010 con la creación de una task force presidida por Van Rompuy. Pasa por la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) y la aprobación por el Consejo Europeo del 24 y 25 de marzo del 2011, del “pacto por el euro”, propiciado por Alemania con el concurso de Francia, y finalmente denominado Pacto Euro Plus.

El 28 de septiembre el Parlamente Europeo aprueba estas reformas contenidas en 6 iniciativas legislativas de la Comisión que desarrollan el nuevo “gobierno económico” de Europa, extendiendo su control a la estabilidad económica global y no sólo al equilibrio presupuestario.

En su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo del mismo 28 de septiembre 2011, el Presidente de la Comisión Europea Sr. Barroso, afirma que la UE se enfrenta a la mayor crisis de su historia, se muestra favorable a la creación de los eurobonos y presenta un proyecto de impuesto sobre las transacciones financieras.

Finalmente, el 29 de septiembre 2011 el Bundestag alemán aprueba por una gran mayoría (523 si, 28 no) las decisiones del Consejo del 21 de julio sobre el nuevo plan de ayuda a Grecia y las nuevas dimensiones y capacidades financieras del FESF.

Continuará…