Un keynesiano de derechas

Por un momento la atención política y mediática se ha olvidado de los problemas del euro y de la critica situación de Grecia para ver el mundo desde una perspectiva americana. Los 10 años transcurridos desde el atentado contra las torres gemelas en Nueva York bien merecían una reflexión sobre lo ocurrido desde aquel atentado que se ha considerado como el inicio de una época nueva en las relaciones internacionales.

Y mucho se ha escrito sobre estos 10 años. Casi todos los análisis han sido en clave geopolítica pasando, en mi opinión, al lado de la dimensión económica de las consecuencias de la respuesta de los EE.UU al ataque que habían sufrido. Por eso, antes de que se desvanezca la magia de las cifras redondas que nos incita a recordar el pasado, permítanme algunas consideraciones adicionales a las muchas que habrán leído sobre el 11/9 +10.

No es una exageración decir que aquel 11 de septiembre del 2011 hizo que los EE.UU. entrasen bruscamente en una nueva época de su historia. Golpeados en el emblemático corazón de su territorio y de sus instituciones (Wall Street, el Pentágono), algo que nunca había ocurrido desde la guerra de Independencia, y además por un enemigo mal identificado, la psquis americana sufrió un shock cuyas consecuencias todavía perduran. Y es dudoso que la muerte de Bin Laden haya servido a superar ese traumatismo colectivo.

Pero entre las elites americanas, al menos las mas intelectualizadas y abiertas al mundo, se empieza a reconocer que la reacción de su país fue desproporcionada y se propuso objetivos utópicos, como la democratización de Afganistán a partir de su ocupación militar, embarcando al mundo en una lógica binaria de buenos y malos, de estas conmigo o contra mí, creada entorno a la lucha contra el terrorismo concebida como el principal problema mundial.

Aquel 11 de septiembre fue sin duda un pico espectacular de la tensión entre “ el Islam” y “Occidente” pero con la perspectiva que da el tiempo probablemente no se pueda poner al mismo nivel de otros acontecimientos como el fin de la II Guerra Mundial o la desaparición de la URSS que esos si que cambian la escena de las relaciones internacionales. Es mas, lo realmente importante ocurrido en estos 10 años no ha sido el desenlace de la guerra contra el terrorismo ni el enfrentamiento del mundo occidental con el islámico, sino el final del monopolio de la potencia occidental frente a los países emergentes, China pero también India, Indonesia, Brasil, África del Sur. Esa dinámica ya había comenzado el 11/9/2001 pero su desarrollo ha sido el verdadero acontecimiento de esta década.

Despues del 11/9/2001 la política exterior americana fue secuestrada por los neoconservadores que no esperaban sino una excusa para atacar a Irak ,pais que no tenia ninguna responsabilidad en los atentados pero cuyo régimen impresentable le hacia el blanco ideal. Pero los  EE.UU han sido finalmente victimas de esta política neoimperial. En los 10 años anteriores, durante el periodo 1991-2001, los EE.UU habían emergido como la única superpotencia planetaria como consecuencia del hundimiento de la Unión Soviética. Pero los 10 años siguientes han constituido una verdadera “década perdida”. Perdida en términos de autoridad como potencia, de confianza interna y de decadencia económica.

La repuesta a los atentados de G W Bush fue desencadenar dos guerras que 10 anos después todavía duran y que ya sabemos que los EE.UU y sus aliados occidentales no podrán ganar.

Al mismo tiempo, Bush lanzo un programa de rebaja de impuestos para los mas ricos como nunca se había hecho antes. Normalmente cuando un país se va a la guerra sube los impuestos para financiarla. Bush hizo lo contrario, bajó los impuestos y financió la guerra con déficit.

Bush se convirtió así en el mayor Keynesiano de la Historia porque en contra de toda su retórica liberal se gasto el superávit heredado de Clinton y creó un enorme déficit federal que la actual recesion ha hecho mas grande. Un Keynesiano de derechas porque creo el déficit a base de bajar los impuestos a los ricos y gastar en guerras imperiales. Unas guerras que son ya las mas largas de la Historia de los EEUU y también las primeras que se han financiado íntegramente a crédito.

En el 2003 el entonces Secretario de Defensa D. Rumsfeld estimaba el coste de la guerra contra el terrorismo entre 50 y 60 mil millones de dólares. Hoy, la Brown University de Nueva York evalúa el coste de esas guerras desde el 2001 en 3 billones de dólares. De ellos,1,98 billones se los ha gastado el Pentágono en gasto militar directo ( la mitad de lo que costo la II Guerra Mundial). Pero hay que añadir el gasto en seguridad interior,0,4 billones, los 0’185 billones en intereses de la Deuda necesaria para financiar ese gasto militar y otros de seguridad en Afganistán, Irak y Pakistán…

Pero está además el lado oculto de las consecuencias económicas de esas guerras que podría hacer subir la factura hasta los 4 billones. Entre esos gastos ocultos y diferidos están sobre todo el coste de asistencia médica y social a los veteranos de guerra.

Una cuarta parte del aumento del endeudamiento total de los EE.UU. durante esos 10 años se deben a las guerras con las que se respondió a los atentados del 11 de septiembre. Ha sido una gran contribución a la debilidad macroeconómica de la primera economía mundial y al hundimiento de sus divisa. Y el petróleo es hoy cinco veces mas caro que hace 10 años.

Los EE.UU no sólo no han ganado esas guerras imperiales con las que respondieron a los atentados del 11 de septiembre 2001 sino que sus políticas fiscales han deteriorado la cohesión de su sociedad creando una desigualdad en la distribución de la renta análoga a la que había en 1929, antes de la gran depresión de los años 30.

Y lo peor es que  la obsesión securitaria de los EE.UU. le ha hecho perder un poco bastante su alma democrática. No han ganado ninguna de las dos guerras, Irak y Afganistán, lanzadas por Bush y aunque Obama pueda proclamar “se ha hecho justicia” ante el asesinato extrajudicial de Ben Laden, ni siquiera puede decir  que haya ganado la guerra contra el terrorismo como muestra el temor de un nuevo atentado con el que se vivió el recuerdo del 11/9/2001.

Pero es sobre todo el declinar económico de la gran superpotencia el hecho mas notable acontecido desde entonces y en ello consiste la nueva época que se inicio hace 10 años. Un declinar económico que la actual crisis a extendido a Europa, a la espera de que los Bric’s la saquen de la crisis….