EE.UU. degradados

Obama consiguió al fin un acuerdo de mínimos entre demócratas y republicanos para elevar el limite máximo de la Deuda. Un acuerdo aprobado en el Congreso con los votos en contra del Tea Party, como estaba anunciado, y con mas fotos a favor de los republicanos que de los demócratas, lo que señala todavía mas la debilidad política de Obama.

Se consiguió al menos evitar la suspensión de pagos del Gobierno Federal. Pero la alegría duro muy poco. Al día siguiente del acuerdo,Wall Street caía en picado iniciando una semana negra para las Bolsas mundiales en la que se han evaporado 2,5 billones de dólares. La caída fue inicialmente provocada por una fuerte contracción del índice ISM, que mide la actividad industrial, indicando un perfil perfectamente plano durante el pasado trimestre .Una constatación mas de que el motor de la economía americana esta parado. El compromiso sobre la Deuda podía hacer bajar la fiebre política pero no resuelve el problema de fondo de la economía americana.

Ni siquiera un buen dato de empleo,115.000 nuevos empleos versus los 85.000 esperados, consiguió cambiar la tendencia negativa. Y el viernes a ultima hora de la tarde, con los mercados europeos ya cerrados, Standard and Poors le dio la puntilla rebajando la calificación de la Deuda americana y quitándole la triple A que hasta ahora la había distinguido como el valor seguro entre los seguros. Se queda ahora en AA+,un valor intermedio entre el máximo y el AA que tiene Japón.

Se trata de un acontecimiento histórico cuyo efecto sobre los mercados financieros lo veremos esta semana cuando a partir de este lunes empiecen de nuevo a operar las Bolsas. Lo único que sabemos en el momento de escribir esta crónica digital es que la de Tel Aviv ,que abre los domingos ,tuvo que cerrar ante una caída inicial superior al 7 %. Y mientras, el dólar sigue cayendo frente al franco suizo y el yen, obligando a los Bancos Centrales de esos países a intervenciones desesperadas para evitar que la fuera de su moneda ahogue su economía.

Los títulos de la Deuda publica americana no habían sido nunca degradados en los 70 años de existencia de este sistema de notacion. Y además S&P basa su decisión evocando “el riesgo político” de que el deficit aumente porque los acuerdos para contenerlo no son suficientes y porque las medidas adicionales necesarias sobre contención del gasto social y aumento de los impuestos se presentan conflictivas y entrecortadas. Dicho mas claro, S&P no se fía de que la comisión constituida para reducir el deficit consiga su objetivo. En el fondo ,es el clima político de Washington ,tanto o mas que los aspectos económicos, lo que han motivado esta señal de alarma.

Las reacciones han sido tan virulentas como las de los gobiernos europeos cada vez que se degrada la nota de sus Deudas publicas. El Tesoro americano ha acusado a S&P de cometer “groseros errores de calculo al no tener en cuenta 2 billones de dólares de economías presupuestarias ya aprobadas por el acuerdo del pasado martes .El millonario gurú de las Bolsas Warren Buffett asegura que si el pudiera le daría a su país la “cuádruple” A y hasta los republicanos se indignan declarando al  NYT que no corresponde a una agencia de notacion entrar en una valoración ,inevitablemente  subjetiva, del clima político . Todo esto esta muy bien ,pero veremos lo que hacen las otras dos agencias ,Fitch y Moodys ,que todavía mantienen la triple A .Y ,sobre todo ,veremos como responden los mercados financieros que se han convertido en los jueces inapelables de la política .

Como era de esperar ,China ha puesto el grito en el cielo propinando a los EE.UU. una regañina también histórica .Los chinos ,que son el primer acreedor de los EE.UU. y que el pasado mayo tenían 1,16 billones de dólares invertidos en Bonos del Tesoro americano ,están empezando a perder la paciencia y exigen que los EE.UU. se tomen en serio sus problemas estructurales y garanticen el valor de sus activos nominados en dólares . En efecto ,la época en la que los problemas se podían resolver ,o por lo menos demorar ,apelando al endeudamiento ,se ha acabado .Y cuando China pide alto y fuerte que se cree una nueva moneda de reserva mundial que evite una catástrofe financiera creada por un solo país ,estamos ante un cambio profundo en la economía  y las relaciones de poder globales.

Aunque la decisión de S&P probablemente no afecte al mercado de obligaciones americano , reduce prácticamente a cero el margen del que disponía Obama para relanzar la economía ,si es que le quedaba alguno después del acuerdo para elevar el techo de endeudamiento .Lo único que todavía puede hacer es conseguir que la Reserva Federal continúe comprando Bonos del Tesoro para mantener bajos los tipos de interés .Hace ahora exactamente un año ,el 10 de agosto del 2010 ,que Ben Bernanke decidió continuar con la compra de Bonos del Tesoro para luchar contra la deflación .Puso en marcha la imprenta de billetes para comprar 852.000 millones de dólares en obligaciones publicas en un programa de “flexibilidad cuantitativa” que acabo en junio .Era la segunda vez que lo hacia ,de forma que hoy el primer tenedor de Bonos del Tesoro americano y no es China sino la propia Reserva Federal.

Ese programa fue muy criticado por sus efectos sobre el dólar y el riesgo inflacionista. Su eficacia tampoco ha sido muy clara y es dudoso que un nuevo plan de intervencion monetaria ,un QE3,tenga efectos sobre la economía real.

¿Pero, puede la FED no hacer nada en estas circunstancias?. ¿Puede el BCE demorar por mas tiempo la compra de obligaciones españolas e italianas para calmar los mercados?.Cuanto mas tarden será peor para evitar un krach mundial en este agosto de infarto.