Skoda Octavia Combi G-TEC (gas natural)

El Octavia de la presente generación se basa en el modelo de 2013, la versión 2019 es una actualización, que afecta más que nada a la estética, tanto interior como exterior y a la gama de motores, cajas de cambio y equipo auxiliar.

Hemos conducido un Octavia Combi 1.5 TSI 130 CV DSG G-TEC, que cuesta entre 19.400 € y 21.450 €, dependiendo el equipamiento, pero siempre con cambio DSG de siete velocidades. El Octavia Combi GNC dispone de dos depósitos de carburante, uno de gasolina de 9 litros y otro de gas natural comprimido a 200 bar de presión de 17 kg (que tiene unos 90 litros de volumen lo que reduce el maletero a 480 l en vez de 610 l, esta nueva versión con 130 cv (la anterior daba 110 cv) es aun más agradable de utilizar dado que solo está disponible con cambio DSG de siete relaciones, el motor ofrece una potencia muy uniforme y sin brusquedades, la suspensión acrecienta esta sensación, pues es suave muy en concordancia con la filosofía del coche, A pesar de ser 169 kg más pesado que las versiones normales de gasolina el consumo de gas es muy bajo, unos cuatro o cinco kilos de gas a los cien kilómetros, lo que teniendo en cuenta el precio actual del GNC, significa que podemos recorrer 100 km con uno tres o cuatro euros. Sus principales competidores están dentro del mismo grupo VAG son  el SEAT León ST 1.5 TGI, que es más pequeño o el Volkswagen Golf Variant 1.5 TGI, que también es más pequeño pero más caro.

Una de las cualidades de los productos del grupo VAG, es la sensación de calidad que transmiten, Tanto da que sea un Audi un Volkswagen o un Skoda, se nota el buen hacer del fabricante en multitud de pequeños detalles y en la sensación de solidez que transmiten. Škoda también obtiene un buen resultado estético del habitáculo sin recurrir a materiales lujosos ni muy costosos. A generar esta sensación agradable contribuyen Los ajustes sólidos y los materiales que dan sensación de robustez y calidad. El Octavia Combi y en general todos los Skoda, están diseñados de la forma más practica posible. Los asientos de serie son cómodos y de buen tamaño y la visibilidad es muy buena, para los estándares actuales.

La pantalla y el sistema multimedia son los mismos que se pueden encontrar en otros modelos de Škoda. Es uno de los sistemas que hay actualmente en el mercado más sencillo de utilizar, junto con el de Volkswagen, aun conserva muchos accesos directos mediante botones físicos, lo que redunda en la rapidez y la seguridad. La pantalla táctil tiene una buena resolución y funciona con gran fluidez, pose iconos grandes y claros.

La ventaja que aporta disponer de un depósito adicional con gas natural radica en la posibilidad de hacer trayectos de unos 350 km con unos, 15 euros de gas. La autonomía total de esta versión GNC, con ambos depósitos, está en unos 500 km. Independientemente de si funciona con gas o con gasolina, es un vehículo con un consumo de carburante bajo, poco sensible a cuánto corra el conductor y al tipo de vía por la que circule.

Para que el motor funcione con gasolina, debe consumirse completamente el gas. El paso de uno a otro es automático (no se puede seleccionar el carburante con el que quiere circular) y el cambio resulta totalmente imperceptible. En la instrumentación hay dos indicadores de nivel que indican cuándo se está funcionando con gas o con gasolina

Aunque da bastante aceleración, la gran virtud del motor de 130 caballos es su suavidad. Ofrece una respuesta muy uniforme desde ralentí y permite circular a ritmo vivo con suficiente desahogo, a este resultado ayuda sobremanera el magnífico cambio DSG de siete velocidades, que sin duda es lo mejor que se fabrica en cambios de doble embrague.

 

 

 

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *