Honda Accord 2.2 i-DTEC (Prueba)

Cómodo, con una buena reputación de fiabilidad y unas buenas prestaciones, el Honda Accord, se permite el lujo de medirse con los Audi A4, Mercedes clase C y BMW serie 3 sin el menor complejo.

La carrocería del nuevo Accord, es todo un acierto de diseño, con una ajustada mezcla de clasicismo y sobriedad, con unos toques de frescura. Al volante del Accord, es fácil encontrar una posición adecuada, contando con una notable visibilidad hacia la parte delantera, lo que no es muy habitual hoy día, al estar limitada por los gruesos pilares de la carrocería, obligatorios para conseguir una buena rigidez torsional y por ende una alta seguridad pasiva. Sin embargo hacia atrás, la visión que tiene el conductor del entorno es escasa, por lo que en ciudad resultan prácticamente obligados los sensores de aparcamiento. El acabado y los materiales empleados son muy buenos, como es habitual en todos los Honda.

El interior del nuevo Accord, respira calidad por los cuatro costados, y esta calidad es fácilmente percibida por cualquier ocupante, los tonos del interior son agradables con ciertos toques de deportividad y refinamiento, que mitigan la incomodidad que se puede llegar a sentir tras largas horas en el habitáculo de un automóvil. Los asientos contribuyen enormemente a esta sensación, con un buen compromiso entre dureza y sujeción.

El confort esta a un alto nivel, destacando la perfecta ergonomía del puesto del conductor, al que llega muy amortiguado el ronroneo del propulsor, tanto que resulta difícil distinguir al relantí si esta en marcha, sin embargo a partir de 3000 rpm se comienza a escuchar claramente, mezclado con el sonido que procede de la rodadura. Según vamos subiendo de régimen se hace más agudo, pero no desagradable.

La versión que hoy nos ocupa viene equipada con el propulsor de 2.200 cc y 150 cv, muy moderno y potente, (en su momento fue elegido mejor diesel del año) además de no consumir excesivamente. Esta directamente derivado del modelo anterior, aunque se han realizado diversas modificaciones para disminuir el consumo y las emisiones, quizás la única pega que se le pueda poner, sea un pequeño retraso que existe entre pisar el acelerador, y el comienzo de la aceleración, seguramente imputable a los diversos sistemas electrónicos, que no permiten una respuesta tan inmediata, en favor de la suavidad de funcionamiento. Las prestaciones son normales para su potencia. La caja de cambios, de seis relaciones, es típicamente un producto Japonés, muy suave y de recorridos cortos, Los desarrollos del cambio que en esta ocasión resultan perfectos, para la filosofía con la que ha sido diseñado el Accord. El desarrollo en 6ª, es de 53 kmh, con lo que a 120 el motor girara a poco más de 2.150 rpm, con un consumo mínimo y potencia de sobra, para adelantar sin tener que recurrir a una relación inferior.

La suspension es similar a casi a todas las berlinas modernas de calidad, que han ido abandonado el puente delantero con sistema McPherson, a favor de un menos compacto esquema de dobles triángulos, que sin embargo tiene la gran ventaja, de sujetar bastante mas firmemente la rueda y por ello proporcionar un mejor guiado del tren delantero, siendo tambien menos sensible a los cambios de geometría producidos por las fuertes aceleraciones o frenadas, que siempre se dan en un automóvil moderno. El puente trasero, recurre a un esquema similar, aunque con geometría diferente, que tambien proporciona un excelente guiado, una capacidad de adherencia muy buena y un buen confort, algo muy a tener en cuenta, en un automóvil familiar, del que no solo se exige un buen comportamiento si no una excelente comodidad.

Los discos delanteros han aumentado su diámetro, aumentando en proporción su resistencia y su mordiente que ya era buena, ofrecen un poder de detención encomiable, estando reforzados con respecto a las versiones precedentes. Para ello se han incorporado discos ventilados de mayor diámetro, tanto los delanteros como los traseros, alojados dentro de unas llantas las llantas de 17”, calzadas con unos neumáticos 225/50, este conjunto se muestra sobrado para detener al Honda Accord con prontitud, siendo por otra parte muy resistentes al calentamiento y conservando un tacto firme aun después de largas sesiones de tortura.

El comportamiento en carretera, es agradable y muy de acuerdo con la filosofía de su segmento, en el que prima el agrado de conducir y las prestaciones en igual medida. El tarado de los muelles no es excesivamente duro pero si firme, filtrando a la perfección las irregularidades del asfalto, a pesar de que los neumáticos de perfil 50 no es lo mas adecuado para este fin. Los posibles movimientos indeseados de la carrocería se ven rápidamente atajados por una amortiguación tirando a enérgica, que casi no afecta el confort pero no deja que se produzca ningún tipo de flotación, controlando también los rebotes de forma muy eficaz.

En carreteras rápidas y con buen firme, ofrece una buena sensación de control, las curvas amplias pueden ser abordadas sin el más mínimo reparo, con la seguridad de que el afinado bastidor no perderá la compostura.

Las carreteras viradas y de montaña, son un terreno en que el conductor del Accord puede divertirse si lo desea, el comportamiento en virajes de radio medio o pequeño es bastante neutro, permitiendo en cierta medida cambiar la tendencia de subvirador a sobrevirador, según nos convenga, mediante el pedal del acelerador. Aunque todo el proceso siempre ocurrirá de una forma muy controlada, siendo constantemente vigilado por el control de estabilidad, reglado en este modelo de una forma que permite ciertas alegrías muy de acuerdo con su carácter de berlina deportiva.

El nuevo Honda Accord viene ha unirse al trío de berlinas alemanas que domina este segmento, con argumentos mas que suficientes para acaparar un buen trozo del suculento pastel que se reparten en gran medida los modelos Alemanes en este segmento.

 

 

3 comentarios
  1. Juan Carlos says:

    Si no fuera por que el mismo se encargo de espetar a otras personas ser hijos de sus padres, tu razonamiento seria justo. Pero no lo es. Y no lo es por que este personaje le espetó a otras personas ser hijos de sus padres y cómo eso les condiciona o ha condicionado. Igual que le condiciona a el. Esta muy mal no aplicarse los mismos argumentos que los que aplica a sus adversarios.

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    • An Lórez says:

      y ¿Concrétamente cuando y a quién a espetado ser hijo de su padre?. Tendrás algún dato. Algún link o algo para corroborar lo que dices ¿no?

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  2. Andres Cutillas says:

    juan carlos hay que ser miserable para acusar sin datos, pero ya sabes critica que algo queda.....

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