Subaru Outback 2.0 D (Prueba)

Subaru que siempre ha poseído unos de los mejores turismos 4×4, por no decir los mejores, es uno de los automóviles preferidos en cualquier lugar del mundo en que las condiciones meteorológicas sean difíciles, y aunque en Europa la marca de las Pléyades no esta muy difundida, goza de una excelente fama en algunos países como en Inglaterra o Suiza donde está considerada con el mismo nivel de calidad que los productos Alemanes, que son número uno en este aspecto tanto en las Islas Británicas como en Europa. Además Subaru fue el fabricante del primer automóvil de turismo del mundo de serie con tracción a las cuatro ruedas, allá por 1972.

Mas arriba del paralelo 50, la tracción a las cuatro ruedas se vuelve una necesidad más que un argumento de ventas. Por esta razón las marcas alemanas y todas las que aspiran a vender sus productos en los países del norte, posen diversos modelos 4×4 con motorizaciones diferentes, desde los más modestos compactos hasta las grandes berlinas, pero todos con tracción integral.

En los lugares secos de España un automóvil con tracción integral francamente no es muy útil, a no ser que sea una berlina de elevadas prestaciones como un Mitsubishi Evo o Impreza STI, en los que la tracción integral esta enfocada más a conseguir mejores prestaciones que a la simple utilidad. Sin embargo en algunas zonas montañosas o muy frías puede significar la diferencia entre poder circular o no. De ahí que sea lógico desembolsar la diferencia de precio entre una versión de tracción delantera y una integral.

El interior es un fiel reflejo de la carrocería, el modelo japonés hace gala de una terminación de primera, con unos ajustes aun mejores, pero la imagen que refleja es quizás demasiado clásica y sencilla para lo que se espera de un” automóvil-complemento de moda”.

Las plazas delanteras son espaciosas y confortables, en las traseras hay espacio de sobra para las tallas más grandes, el volumen del maletero es también perfecto para toda la familia.

Las motorizaciones de Subaru marcan una notable diferencia de comportamiento, si las comparamos con cualquier otro automóvil de cuatro cilindros en línea, el Legacy Outback monta el típico motor Subaru de cuatro cilindros opuestos o seis en los modelos de gasolina de tres litros. Junto con Porsche es el único fabricante en producir comercialmente propulsores con esta arquitectura; esta configuración otorga al Subaru una personalidad muy marcada y típica de la marca. El motor 2.0 D del Legacy rinde 150 cv a 4000 rpm, que resultan sobre el papel equivalentes, a los de cualquier otro diesel de similar potencia y es todo un ejemplo de lo que debe ser un dos litros de gasóleo, con la particularidad que tanto por sonido como por vibraciones no parece exactamente un diesel. Bastante sobrio y con una excelente respuesta desde bajas revoluciones hasta su potencia máxima. El propulsor bóxer del Subaru no se muestra perezoso a bajo régimen ni glotón y es una delicia con la suavidad con que sube de régimen, aunque se encuentra más a gusto por debajo de las 3500 rpm, que a un régimen superior.

El sistema de tracción condiciona también el comportamiento de una forma notable. El Legacy, si es realmente un tracción permanente , pose un diferencial normal que permite la circulación en cualquier situación en 4×4 o asfalto, estando controlado por un cartucho viscoso que ejerce una función autoblocante, obligando a que la transferencia de par entre el eje delantero y trasero sea la optima en cualquier circunstancia.

En carretera seca no existen diferencias acusadas con otros sistemas de tracción más simples, pero si el firme se vuelve deslizante por cualquier motivo, el afinado sistema de trasmisión comienza a actuar hasta que todo vuelve a la normalidad

En el Outback no hay casi diferencias de comportamiento al pasar de un firme a otro, en carretera seca el comportamiento es el clásico de un tracción total, ligeramente subvirador en conducción tranquila, para pasar a sobrevirador si el conductor conoce la técnica para hacerlo, lo que resulta muy gratificante para los que disfrutan conduciendo y puede aportar un plus de seguridad.

Este Subaru cumple con un sobresaliente como familiar todo tiempo, no teniendo tampoco un precio de adquisición excesivo, mas aun en el caso de sus rivales, si es que los tiene, son terriblemente más caros. Existen en España pocos rivales para el Outback , quizás el Volvo XC 70, pero es menos eficaz en superficie deslizante y mucho más aburrido de conducir y caro. Audi con sus A-4 y A-6 All Road puede acercarse al equilibrio general del Subaru, pero con motorizaciones diesel de una cilindrada similar son entre 15 y 20 mil euros más caros y eficaces en condiciones adversas.

 

 

 

 

 

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