¿Dos Españas?

Ayer sábado, ‘El País’ publicaba así la convocatoria de elecciones legislativas: “España, enfrentada en dos bloques”. No sé si por memez, ignorancia o necesidad (muchas deudas que pagar) la cuestión es que el periódico, más servil que nunca, se entregó a los intereses de aquellos que buscan el enfrentamiento antes que la concordia. En cualquier caso, ahí tenemos de nuevo el mito de las dos Españas.

En un momento en el que la historiografía destaca cada vez más el tema de la tercera España. Fueron muchos los españoles que, a lo largo de la República y durante la Guerra Civil, se alejaron de las posturas extremas. Los que huyeron de la confrontación.

Ciertamente, hay que tener en cuenta que no por tener unas ideas se es de una u otra España. Conozco a numerosos votantes potenciales de Vox. Y a muchísimos de Podemos. Tienen los más diversos motivos, pero en general son personas de bien. Coinciden en despreciar a los otros, pero desean lo mejor para España.

Aceptar el voto y las ideas del otro es la esencia de la democracia. Aunque cueste… y mucho. Más en este país de tantas y diversas Españas.

Otra cosa es que en España votemos más en defensa propia que por convicción. Nos motiva más el “vienen los rojos/la derecha” que el sentido común. Sentido común que, por ejemplo, invita a pensar que el PSOE tiene más en común con Ciudadanos que con Podemos.

Pero eso no casa con nuestro espíritu. Ahora, por una vez, debemos ser sensatos. Nunca antes nuestros líderes fueron tan incapaces, tan bobos, tan necios. Ha de ser la ciudadanía la que dé un poco de cordura al asunto.

Por eso, no podemos dejar que nos engañen con eso de las dos Españas. Mis conocidos que van a votar a los extremos son muy semejantes en condiciones socio-económicas. Y en buena voluntad. Sería estúpido que no se diesen cuenta. Ya no existen las condiciones que nos llevaron a la guerra hace 77 años. Pensemos que en eso la inutilidad de nuestros políticos es algo bueno.

Porque no existen dos Españas. Más bien existen decenas de millones de Españas. Tantas como españoles. De ahí nacen nuestras miserias; ahí reside nuestra grandeza.

P.S.: Soy consciente de la enorme ingenuidad inherente al artículo. ¿Sentido común? ¿Aquí? Acabo de echar un vistazo a Twitter y los ojos se me han llenado de lágrimas.