La última película de Robert Redford

Existe una generación inimitable de grandes estrellas del cine, aquella que lideró los años 30 y 40. Entre los actores, difícil es igualar a, por ejemplo, Gary Cooper, Clark Gable, Cary Grant o James Stewart. Luego llegó la segunda oleada, a menudo con ínfulas, como Marlon Brando, a veces con magnetismo, como Paul Newman. Un punto más joven es Robert Redford, que ahora se despide de la interpretación con The Old Man & the Gun.

Aún más, escrita y dirigida David Lowery, The Old Man & the Gun es un magnífico homenaje a Robert Redford. Grande como estrella, eficaz como actor, aquí tiene un papel dignísimo para la que se dice será su última película.

The Old Man & the Gun cuenta la historia “real” de Forrest Tucker, maestro de la fuga y de los robos a bancos. Su banda llegó a robar 60 bancos en un solo año. Sin apenas violencia, con astucia y, en la peli, con una eterna sonrisa en la boca.

Precisamente, el filme, más que en los robos o en las fugas, se centra en la pasión del protagonista. Ahí es donde entra la correspondencia entre Forrest Tucker y Robert Redford. Aquel era incapaz de superar su compulsión, su deseo de vivir al límite. Este ha dado su vida al cine, desde la moderación, pero con entrega.

Así, The Old Man & the Gun tiene más de homenaje a Robert Redford que de biopic. Y la gran Estrella borda su último papel con mesura, con eficacia, con su enorme carisma. Pocas estrellas han brillado tanto en pantalla como el protagonista de Dos hombres y un destino y El golpe.

Lowery reconoce que escribió guión solo como homenaje a Redford. Por eso, apenas hay que centrarse en si hay mensaje oculto en el filme. Tucker vive al límite, a veces pasando de responsabilidades, pero eso apenas importa. Es el vehículo perfecto para hacer un somero repaso a la carrera del actor.

Junto a él, veteranos compañeros de viaje, como Danny Glover y Tom Waits, y otros más jóvenes, como Casey Affleck. Pero destaca sobremanera Sissy Spacek, perfecto contrapunto, en lo dramático y en lo interpretativo, del gran Robert Redford.

La primera media hora de The Old Man & the Gun –título que a su vez homenajea a Hemingway– es antológica. Luego pierde algo de fuelle, pero no interés. Es un filme entretenido, con mucho de nostálgico, pero ajustado en su breve metraje. Se agradece, además, que se haya rodado en 16 mm., pues eso da aún mayor carácter al conjunto.

Robert Redford asegura que este es su último filme como actor. The Old Man & the Gun está a la altura del homenaje. Larga vida, en vídeo, a esta gran estrella que nos ha entretenido, emocionado y conmocionado durante casi 60 años.