Protestas

No es que nos estemos acostumbrando a hacer mal las cosas. Estamos malacostumbrados. Más bien, somos unos ciudadanos malcriados. Como acaba de suceder con las huelgas de taxis de Barcelona y Madrid, creemos que las protestas -justificadas o no- nos permiten hacer cualquier cosa, incluso paralizar una ciudad. Y eso no es democracia; más bien, […]