Millenium: Lo que no te mata te hace más fuerte

Como escribí en su momento, Lisbeth Salander nació como modelo ejemplar del siglo XXI y sus contradicciones. Rodeada de inmorales y amorales, ella se surtía de una personalísima moral para sobrevivir a un mundo tan hostil como oscuro. Pero, hijos de lo políticamente correcto, Salander no ha conseguido sobrevivir a los dictados de las industrias editorial ni cinematográfica, como se puede comprobar en la recién estrenada Millenium: Lo que no te mata te hace más fuerte –el libro no lo leí, por razones obvias–.

En esta nueva entrega de la saga Millenium de Lisbeth Salander solo queda el nombre. Aquella “loba solitaria”, aquella superviviente, aquella misántropa, ha tornado en vengadora implacable de los maltratadores. Y, azares de su intrincado destino, se ve envuelta en una aventura que recuerda más a James Bond que a lo planteado por Stieg Larsson en las tres primeras novelas.

Ciertamente, la Nueva Salander se enfrenta a una enemiga muy similar a Blofeld, famoso líder de SPECTRE. Y, ya sea a lomos de una moto, peleando con una panda de matones o con su legendaria capacidad hackeadora, conforma una agente que ya quisieran en el MI6.

Así, Millenium: Lo que no te mata te hace más fuerte se parece mucho a las pelis de acción que, a mansalva, se estrenan cada fin de semana. Y por ningún lado se observa el espíritu de Larsson, del Estocolmo sucio y verosímil de la trilogía original.

Y, para más inri, sin un buen personaje… lo que constituye mayúsculo latrocinio.

Porque si algo atractivo tiene la saga Millenium es Lisbeth Salander, tan magnética que ya lleva cinco películas a sus espaldas. Dos de ellas con el mismo título y argumento. Como siga así, pronto competirá con Ofelia, Julieta y Lady Macbeth como papel obligado para cualquier actriz que se precie.

Precisamente, lo más interesante de esta nueva Millenium es ver a Claire Foy como Salander. A falta de un papel más poderoso, de una trama, la actriz inglesa consigue llenar de desolación la mirada del personaje. En ese sentido, está a la altura de las interpretaciones de Noomi Rapace y Rooney Mara. Solo que sin un buen guión.

En cualquier caso, Millenium: Lo que no te mata te hace más fuerte es entretenida. No entiendo por qué le han dado tanta caña. Como película, no está mal. La traición al original, después de todo, se hizo mucho antes.

A pesar de lo dicho, uno se alegra del batacazo que se ha dado en la taquilla estadounidense (solo 8 millones en su primer finde). Lisbeth Salander merece descanso… sobre todo porque en la trilogía original… ya demostró por qué representa tan bien a este atribulado siglo XXI.

P.S.: Ejemplo de la tiranía de lo políticamente correcto: en esta peli el actor que encarna a Mikael Blomkvist solo saca 6 años a Claire Foy. ¡Adiós a cualquier atisbo de complejo de Electra! Las mentes puritanas, satisfechas.