El eterno retorno de la filosofía

Así, como quien no quiere la cosa, los grandes (?) partidos políticos aprobaron por unanimidad una proposición no de ley que supondrá el retorno de la filosofía como materia troncal de la ESO y el Bachillerato. Así, apenas importa que varias generaciones no se hayan acercado a Platón ni a Aristóteles.

El retorno de la Filosofía es una buena noticia. Pero, como ya admiten desde el gobierno, vuelve a un currículo "excesivo" y "sobrecargado". Además, debemos pensar cómo queremos que vuelvan los estudios filosóficos porque, tal y como se hacía antes de la LOMCE, la filosofía ya caminaba comatosa por nuestras aulas.

Así, planteo una serie de ideas para mejorar el enésimo retorno de la asignatura más maltratada y minusvalorada de cuantas se dan en el colegio:

a) De nada sirve que el retornos se centre en el estudio memorístico de los asuntos filosóficos; de nada sirve que llegue un profesor y hable del dualismo ontológico de Platón, de la duda metódica de Descartes o del imperativo categórico de Kant. La filosofía no consiste en eso... de ninguna de las maneras.

La "nueva" filosofía debe consistir en acercarse a los textos, en la lectura crítica de los mismos para entender, desde la propia subjetividad de cada estudiante, qué narices quería decir aquel tipo del lejano pasado. La filosofía debe enseñar a pensar, a reflexionar, a dudar, a estar de acuerdo o no desde un punto de vista dialéctico, razonado. No se me ocurre mejor manera de desnudar a nuestros políticos, a los populismos.

b) Por eso, hay que superar ampliamente la vieja disposición de la asignatura. Es evidente que Sócrates, Platón y Aristóteles son pensadores imprescindibles. Pero cuanto más se acerca uno al siglo XXI, más ininteligibles resultan los filósofos. Por eso, como ya he dicho con anterioridad, hay que abrir la asignatura a "simples" pensadores como Confucio, Maquiavelo, Montaigne, Voltaire o, más moderno, Harari.

Solo así conseguiremos que el retorno sea eficaz, eficaz, vivo.

c) Ética en 4º de ESO sería una gran asignatura, siempre y cuando no consistiese otra "maría" de una hora a la semana. Cualquiera que dé clases sabe que dichas materias son una pérdida de tiempo.

d) Es magnífico que quieran estructurar filosofía a lo largo de tres cursos. Ahora solo queda hacerlo también con Historia, tanto de España como Universal. Las Humanidades son elementos clave para crear ciudadanos críticos y capaces.

Pero, ¿cómo hacerlo en un currículo tan sobrecargado?

e) Todo lo afirmado anteriormente choca frontalmente con el concepto de Selectividad. ¿Cómo diseñar una asignatura como Filosofía si luego habrá que puntuarla con un 9,2 o un 7,3? Si nuestros estudiantes fueran filósofos en ciernes, se darían cuenta de que nuestro sistema de acceso a la universidad es lamentable.

 

Por alguna extraña razón, nuestros políticos desean el retorno de Filosofía a las aulas. Estamos de enhorabuena, aunque tengo mil dudas sobre cómo narices lo harán. Es de una fábula, no de un gran texto, aquello de que del dicho al hecho hay un gran trecho.