Un héroe de nuestro tiempo

No, el título de este artículo no se refiere a Messi y los ingentes esfuerzos destinados estos días a analizar su figura y triste destino mundialista. No. Un héroe de nuestro tiempo es el título de la única novela de Mijaíl Lérmontov, excelso poeta que murió a los 27 años de edad tras disputar un duelo al borde de un precipicio.

Lérmontov, quizás el primer heredero de Pushkin, fue militar, no muy agraciado físicamente, y autor de magníficos poemas que podríamos considerar auténticamente románticos. Pero aquí, por algunos, es conocido por la creación de Pechorin, el protagonista de Un héroe de nuestro tiempo.

Pechorin es guapo, inteligente, un hombre que posee todo lo necesario para triunfar en sociedad y convertirse en un héroe militar. Pero Pechorin no sabe vivir, no consigue disfrutar de la existencia, y por eso se entrega a vagar entre partidas de cartas, conquistas de mujeres y duelos de honor.

A menudo a Pechorin se le suele considerar un héroe byroniano. Es mucho más que eso, pues creo que a Lord Byron, literariamente, podemos considerarle plenamente superado. En esa existencia al límite Pechorin se conforma como el perfecto antecedente del Stavrogin de Los demonios o de Iván Karamázov; de Gregor Samsa, de Meursault o del Chinaski de La senda del perdedor. Es un personaje inmemorial que ha devenido en trágico trasunto de lo que no es el siglo XXI.

Más allá de eso, Un héroe de nuestro tiempo es una novela deliciosa compuesta por unos cuantos episodios más o menos conectados en los que vamos conociendo al protagonista.

Lérmontov, genial, juega con los narradores, con los paisajes, con los diálogos, en una novela adelantada a su tiempo a la que le queda muy pequeño el adjetivo romántico.

Aparte, es una de estas tragedias que conectan la muerte del protagonista con la del autor. Así, Un héroe de nuestro tiempo solo encuentra parangón en La conjura de los necios.

P.S.: Existe una bonísima edición de Un héroe de nuestro tiempo combinada con una antología poética de Lérmontov. Imprescindible.