Milos Forman

No son los Oscar los que dan prestigio a una película; son algunas películas las que, de vez en cuando, glorifican a los Oscar. Es el caso de Alguien voló sobre el nido del cuco, obra maestra de Milos Forman, magnífico ejemplo de aquellos largometrajes que daban al drama un esplendoroso y amplio significado.

Alguien voló sobre el nido del cuco muestra cómo en un psiquiátrico, rodeados de orates, los dos protagonistas son los que terminan comportándose de manera desquiciada. Él, el pícaro, termina atrapado en su propia trampa; y ella, la enfermera, muestra cómo el ensoberbecimiento de la autoridad puede atrapar a cualquier persona. Y este espléndido duelo dramático se ve inmensamente mejorado por el duelo interpretativo entre Jack Nicholson y Louise Fletcher, uno de los más sobresalientes de la historia del séptimo arte.

Milos Forman, el director de Alguien voló sobre el nido del cuco, acaba de fallecer. Fue autor de una filmografía corta, sin embargo llena de títulos emblemáticos.

Porque fue él también el director de Amadeus, soberbia fábula sobre la envidia, encarnada en un Salieri que admira y, al tiempo, odia a Mozart. Magníficamente ambientada, en ella el realizador checo supo prestar bellísimas y cautivadores imágenes a las composiciones musicales del genio de Salzburgo.

Y, otra vez, dignísimo es el duelo interpretativo entre F. Murray Abraham y Tom Hulce. Y son los buenos directores los que arrancan las mejores interpretaciones. Pocos personajes tan redondos recuerdo como el Salieri de Amadeus.

Del resto del cine de Milos Forman tan solo destaco otros dos títulos: Hair, buen musical, irregular, pero con una escena final -la de los soldados subiendo a los aviones- digna de estar entre las mejores secuencias sobre Vietnam; y El escándalo de Larry Flint, nuevo retrato de un personaje al borde de la locura.

Así, con pocas películas, Milos Forman ha sido uno de los directores más importantes de finales del siglo XX. Llega el momento de homenajearle, frente al televisor, y revisitar Alguien voló sobre el nido del cuco y Amadeus que, a pesar de haber ganado numerosos Oscar, siempre reconfortan en sus visionados.