Recursos inhumanos

Necesitamos distraernos, dejar de pensar tanto en el mal sueño del dislate catalán. Eso no quiere decir que dejemos de mirar a la realidad, a la auténtica, para observar y analizar los verdaderos peligros que amenazan la civilización occidental. Para ello nada tan recomendable como Recursos inhumanos, la nueva novela de Pierre Lemaitre.

Lemaitre se nos dio a conocer con Nos vemos allá arriba, premio Goncourt 2013 -un auténtico premio, no como el Planeta-, novela en la que nos presentaba los estragos de la Primera Guerra Mundial, estragos que no consiguieron detener la tendencia de algunos hacia la corrupción y el engaño aun a costa de los muertos.

Recursos inhumanos es otra novela gigantesca. Completamente diferente. Y, aunque ha ganado el Premio de Novela Negra Europea, escapa a las convenciones del género para convertirse en un desolador fresco de tintes sociales y críticos sobre el mundo en el que vivimos.

Alain Delaimbre es un hombre maduro, parado de larga duración que ve amenazada su condición de clase media privilegiada. A sus 57 años ha visto cómo se ha convertido en un "viejo" absoluto en el mercado laboral. Así, representa esa vergüenza que desdeña la experiencia y privilegia y abusa de la inexperta juventud.

Pero, entonces, se abre una oportunidad ante él, lo que lleva a Delaimbre a arriesgar todo lo que tiene y representa para hacerse con un trabajo o, cuando menos, solucionar el futuro de sus seres más queridos. Su acción tendrá consecuencias tan sorprendentes como desoladoras.

Recursos inhumanos, antes que nada, es un libro de fácil lectura que, empero, deja un poso amargo en el lector. Su acerada crítica contra la hipocresía e implacables métodos del inmoral capitalismo moderno, la presentación de la desesperación en estado puro, resultan demasiado reconocibles como para considerarlo un libro delicioso.

Pero quizás lo es. Porque es auténtica buena literatura, de esa que cercena viejos mitos al tiempo que presenta un reflejo naturalista y contundente del mundo que nos circunda. Amarga entonces, apasionante casi siempre, es una novela imprescindible para recordarnos cuáles son los principales problemas del mundo moderno.

Recursos inhumanos es una novela mucho más real que gran parte de la realidad que se inventan los políticos. Aquí no hay nacionalismos románticos, ni fracturas forzadas, ni propaganda ciega: tan solo nos presenta a un hombre al límite que debe enfrentarse al mundo de una manera tan desesperada como desesperanzada.

Una joya literaria.