Trainspotting

Desde que se publicara la novela de Irvine Welsh tornó en fenómeno de culto, la obra definitiva sobre la heroína, marcada por una fuerte crítica social y bastante sentido del humor. Personalmente nunca me terminó de gustar; incluso me pareció complaciente en exceso con el consumo de drogas, una parodia algo frívola sobre una tragedia bien real.

Algo parecido ocurrió cuando vi Trainspotting, la adaptación cinematográfica de Danny Boyle. Película espléndidamente interpretada por casi todo el elenco -Ewan McGregor nunca fue santo de mi devoción-, mejor aún en versión original, es un relato poco crudo de una de las peores adicciones que existen.

Pero supongo que los personajes del filme tienen fuerza, alcanzan inmediatamente unicidad, personalidad convincente, y con el tiempo se ha convertido en parte del imaginario colectivo. Porque Trainspotting ha traspasado su condición de película de culto para tornar en una de las más valoradas por el gran público.

La pasada semana revisité Trainspotting. Y esta vez me gustó más, pues me reí en unas cuantas escenas y disfruté enormemente de las interpretaciones. Algunos momentos, gracias a la destreza que mostraba Boyle allá por 1996, son estéticamente potentes, y otros harto hilarantes.

Sin embargo, otros, como la habitación-túnel de la desintoxicación del protagonista, o la muerte del bebé, tan fría, tan casual, rompen la suave placidez inane que subyace bajo este filme falsamente crítico.

Pero hablamos de cine, no de ninguna tesis doctoral. Disfruté de esta segunda visita a Trainspotting, me identifiqué con los personajes, me reí un par de veces, cavilé con las cavilaciones del prota… me apercibí de que el tema del filme es la humanidad y no la heroína.

Pero, ¿realmente es una de las mejores película de la historia, como afirma imdb.com (puesto 157)? ¿Son sus personajes dignos de una segunda parte? Misterios de este mundo loco que vivimos. Porque Trainspotting, en novela o en película, fue pura transgresión, algo gamberro e impactante. Estas dos décadas la han modelado para ser algo muelle y complaciente… lo que supongo convertía en inevitable una segunda parte… que prometo veré cuando reúna las fuerzas necesarias.