Los cuentos de nunca acabar

Tras su nacimiento en la segunda mitad del siglo XV, el éxito de las novelas de caballería provocó que se iniciasen series donde se recuperaban personajes y situaciones. Por ejemplo, del Palmerín de Oliva surgieron otras cinco novelas que componen la serie de los Palmerines. Salvo honrosas excepciones, la repetición y la acumulación de obras provocó que el género degenerase notablemente. Así hasta que Miguel de Cervantes acabó con el mismo al escribir la mejor parodia de la Historia: Don Quijote de la Mancha.

El cine sigue el modelo de mercado de las novelas de caballería durante el siglo XVI. Si una saga, franquicia o adaptación tiene un mínimo éxito, podemos esperar un sinfín de revisiones del tema o de apariciones de un personaje.

Como prueba, echemos un vistazo a algunos de los más notables estrenos de 2017:

En verano se estrenará Spiderman: Homecoming, con Tom Holland, el mismo actor de Capitán América: Civil War, y el cuarto que encarna al hombre araña en la gran pantalla. Siguiendo con Marvel, tenemos Logan, la enésima película sobre los X-Men y la tercera dedicada exclusivamente al Lobezno de Hugh Jackman; y la segunda parte de Los Guardianes de la galaxia y la tercera de Thor en solitario.

La competencia de DC sacará a finales de año La Liga de la Justicia, en la que aperecen de nuevo Superman y el Batman de Ben Affleck, a los que se unirá Wonder Woman que, por cierto, tiene película propia a mediados de año.

Por si fueran pocos superhéroes, también toca una nueva entrega de Transformers para comprobar si Optimus Prime continúa ejecutando sumariamente a  sus enemigos.

En una línea semejante de palomitas y poco esfuerzo intelectual, aunque menos popular, también se estrenarán nuevas entregas de la saga Underworld y de Resident Evil, en este caso con el prometedor subtítulo de El último capítulo. Y seguiremos con XXX, en esta tercera ocasión de nuevo con el protagonismo de Vin Diesel, al que también veremos en Fast & Furious 8. Mejor pinta tienen la vuelta de Ridley Scott con Alien: Covenant o la nueva de película la segunda saga de El planeta de los simios.

Segundas partes también hay unas cuantas, como las de Trainspotting, Guerra Mundial Z o la esperadísima Blade Runner 2049. Por otro lado, Kong: Skull Island no sé muy bien en que categoría colocarla.

Esta lista no incluye la animación ni el género de terror, ni los muchos remakes innecesarios desde su concepción, como el de Jumanji. Y sin haber mencionado la VIII parte de Star Wars.

Salvo algunos casos aislados, las series interminables de películas repetitivas han perjudicado enormemente la calidad del producto, en especial a los guiones, más hijos del laboratorio mercadotécnico que del talento individual.

Así, sin otro síntoma de autocrítica que el estreno de The Lego Batman movie, continúan limitándose los temas, empequeñeciéndose los horizontes de propios y extraños y convirtiendo en puro producto lo que a la postre es un acto creativo.