Assassin´s Creed

Si en imdb entras en las páginas de errores de, por ejemplo, Gravity o Interstellar, encuentras al menos una decena de fallos científicos en cada una. Cuando visitas la de Assassin´s Creed, recién estrenada, no aparece ninguno de los muchos atentados históricos presentes en la película, basada en un videojuego que, por lo que he escuchado, tiene fama de ser muy respetuoso con las ciudades que representa.

Pero en la película la acción, que se divide en el plano futurista y en 1492, se sitúa en una Sevilla que, entre otras muchas cosas, posee enormes precipicios sobre el Guadalquivir, cúpulas barrocas y un sinfín de incongruencias artísticas e históricas. Solo la catedral, en construcción, parece responder a lo que debió de ser la ciudad a finales del siglo XV.

Todo esto en una España a punto de terminar la Reconquista –la historia dura varios días, con batallas en Sevilla entre moros y cristianos, cuando la entrega de Granada se produjo el 2 de enero de 1492 – porque los Reyes Católicos quieren entregar la nación unificada a los ¡¡¡¡TEMPLARIOS!!!!

Estos caballeros, lejos de haber desaparecido tras la disolución papal de la orden a principios del siglo XIV, son los principales enemigos de los Assassins, protagonistas de una peculiar cruzada para preservar la Semilla del Edén, en la que se recoge el código genético del libre albedrío. Y ya se sabe que a finales del XV había pasión por esto de controlar la genética.

Por si fuera poco, en todo este batiburrillo histórico aparece Torquemada, aquí al servicio de los templarios, que ya se sabe que la Iglesia Católica les servía como si les fuese el alma en ello.

Estos son tan solo algunos errores notorios en tan espléndida patochada.  Como ya he dicho en numerosas ocasiones, resulta revelador cómo el celo científico desaparece cuando nos enfrentamos a películas de ambientación histórica. Y es que el pasado está proscrito, no sea que aparezcan ciudadanos cultivados.

Dicho lo dicho, Assassin´s Creed, a pesar de los pesares, es una película entretenida en la que las peleas, persecuciones y  giros del guión consiguen que apenas te fijes en el despropósito histórico. A ello ayuda en gran medida el protagonismo de un Michael Fassbender en plan estrella y un elenco acertado y comedido. Aparte, entre efectos, especialistas, dirección artística, montaje y sonido el filme tiene un acabado bastante aceptable.

Tanto que apenas importa que el director, Justin Kurzel –el mismo que reventó Macbeth las navidades pasadas–, juegue a las pretensiones visuales, con mucho plano cenital y una persistente neblina que confunde y desvirtúa la acción.

Assassin´s Creed es un insulto histórico. Pero entretiene. Supongo que lo segundo primará porque, después de todo, el videojuego es mucho más popular que la Historia en cualquiera de sus vertientes serias.

P.S.: También resulta alarmante el equívoco ético del videojuego  Assassin´s Creed, donde el nombre Assassin no tiene ninguna connotación peyorativa.