Hasta el último hombre

De la misma manera que luces, decoración hortera y compras masivas anuncian la próxima Navidad –que no su espíritu, extraviado tiempo ha– los eternos metrajes y la (presunta) trascendencia de los estrenos nos advierten de que ha comenzado la carrera de los Oscar. Mel Gibson llevaba diez años sin dirigir ninguna película, pero parece bien […]