Memorables: Cautivos del mal

Aunque a menudo la traducción al español de los títulos de las películas estadounidenses sea ridícula, Cautivos del mal responde a la perfección al espíritu del largometraje. Después de todo su título original, The Bad and the Beautiful -a su vez paráfrasis del título de una novela de Francis Scott Fitzgerald-, tampoco resulta demasiado lejano.

Cautivos del mal cuenta cómo un productor del viejo Hollywood medró y engañó a una actriz, un director y un guionista a partir de los propios relatos de cada uno de estos tres personajes que, a pesar de todo, al final se dejan seducir por la nueva propuesta del protagonista, tan cautivador como despiadado.

Este soberbio drama del gran Vicente Minnelli es una magnífico retrato del gran Hollywood de los años 40, aquel en que los productores dominaban el producto y hacían y deshacían a su antojo, a menudo a costa de las ideas y carreras de los demás.

A menudo se ha comentado que Jonathan Shields, el personaje principal de Cautivos del mal, es un trasunto de David O. Selznick, el productor de Lo que el viento se llevó. Pero Shields es mucho más: un compendio de otros grandes productores de la época, al margen de que, en la película, se hunde tras estrenar una película sobre la Guerra de Secesión en la que quiso poner demasiado de sí mismo.

Cautivos del mal es una de las películas más despiadadas que se hayan hecho sobre Hollywood. Y a ello ayuda enormemente la presencia de Kirk Douglas, más contenido que en otras ocasiones según las directrices de Minnelli. Douglas encarna a Shields con intensidad, manejando las miradas y jugando con el carisma, para crear un personaje tan poliédrico como pérfido y cautivador.

Junto a este Douglas que se come la pantalla a bocados están espléndidos Lana Turner, Walter Pidgeon, Dick Powell, Barry Sullivan o Gloria Grahame.

Pero, sobre todo, es un alarde visual nacido de la genial profesionalidad de Vincente Minnelli, otro de esos directores que sobrevivió al desmesurado poder de aquellos productores que, “jugando con esclavos”, consiguieron hacer algunas de las mejores películas de la Historia, productores a los que se critica en la mismísima Cautivos del mal.