Memorables: Mujeres

1939 fue el año mágico del cine: se estrenaron, entre otras, Lo que el viento se llevó, El mago de Oz, La diligencia, Caballero sin espada, Ninotchka, Tú y yo… lo que convirtió la ceremonia de los Oscar en la más excelsa de todos los tiempos. Fue un año tan singular que obras maestras como Mujeres ni siquiera obtuvieron una sola nominación.

Mujeres es una joya. Interpretada tan solo por mujeres, cuenta la historia de cómo una buena esposa está a punto de perder a su marido a manos de una dependienta ambiciosa y malevolente. En torno a ellas, un enjambre de féminas de alta sociedad que se entregan al cotilleo, la amistad, la rivalidad, la maledicencia y, en muchos casos, al obligatorio viaje a Reno para conseguir el divorcio.

Basada en la obra de teatro de Clare Boothe Luce, el guión lo firmaron otras dos mujeres (no así otros guionistas que también participaron en la escritura, como el mismísimo Francis Scott Fitzgerald). Así, la película fue un monumento al feminismo que ahonda profunda e irónicamente en los propios defectos del sexo femenino.

Para dirigir todo el cotarro se escogió a George Cukor, que había sido despedido de Lo que el viento se llevó solo un mes antes del rodaje de Mujeres. Cukor, maestro director de actrices, supo calmar las aguas, revueltas por la presencia de más de 130 personajes -recuerdo que todos femeninos- y la enorme rivalidad que había entre dos de sus protagonistas, Norma Shearer y Joan Crawford.

Junto a ellas, Rosalind Russell, Paulette Goddard, Joan Fontaine y un sinfín de nombres que convierten este filme en el poseedor del mejor elenco de estrellas femeninas de la historia.

Pero más allá de que este melodrama se centre en el universo femenino de los años 30, de su enorme capacidad crítica, de su interés dramático, de su poder interpretativo y cinematográfico, Mujeres es un homenaje puro y directo al diálogo. Detrás de todos esos notorios elementos, se eleva el homenaje a la palabra como solo se consiguió hacer en el Hollywood de los años 30.

Mujeres es una película imprescindible. La anécdota de que en ella solo aparezcan mujeres es tan solo un elemento más para hacer aún más atractiva esta obra maestra.