Memorables: Big Fish

Tim Burton es uno de los directores con mayor personalidad de la Historia. Aunque a veces incurra en el exceso -visual, argumental o interpretativo- su mirada es perfectamente reconocible en todas las películas que ha dirigido e, incluso, en otras, como Pesadilla antes de Navidad, que no.

Big Fish es uno de sus mejores obras. A partir de la tormentosa relación de un moribundo con su hijo, el filme se sumerge en una larga serie de flashbacks que recrean el pasado del padre.

Lo mejor de Big Fish es que todas estas vueltas al pasado sobrepasan los límites de la lógica, abandonan la verosimilitud para recuperar, maravillosamente, los viejos mitos y los viejos cuentos populares de manera optimista, en forma de amable comedia.

Así, lo mismo nos encontramos con un gigante que con unas imposibles siamesas, con un mítico pez incapturable que con una ciudad celestial con tenebroso nombre… en un momento mágico donde el amor detiene el tiempo para que luego este recobre el tiempo perdido -valga la redundancia- a toda velocidad.

Big Fish, aparte de mostrar de nuevo la capacidad visual de Burton, es un rendido homenaje a la perdida cualidad de contar historias, de, a partir de la fantasía, recrear la vida, ahuyentar la nostalgia y, sobre todo, celebrar la vida.

Si a eso unimos la presencia de Albert Finney, Jessica Lange,Helena Bonham Carter, etc. nos encontramos con un filme delicioso en todos los sentidos.

En mi opinión, Big Fish es el filme más redondo de Tim Burton, un director único en su especie.