Divertimentos: Starship Troopers

Paul Verhoeven realizó una extraña trilogía de ciencia ficción -Robocop, Desafío total y Starship Troopers- en la que el mundo del futuro se presentaba sometido al dominio despótico y fascistoide de, respectivamente, los políticos, una multinacional y un sistema militarizado global. En las tres unió magníficamente este género con la pura acción y la comedia en forma de sátira del mundo real.

Starship Troopers, la tercera, es la que goza de menos fama. He leído a algún crítico que la tilda de panfleto fascista, seguramente por no haber entendido el peculiar sentido del humor del director holandés. Esta película, a partir de la presentación de un mundo dictatorial y militarista, presenta un reflejo distorsionado del mundo en el que vivimos. Es decir, es un esperpento que muestra cómo los mandamases pueden manipular los medios de comunicación y propaganda.

En este caso los personajes son una serie de jóvenes -encarnados en unos jóvenes actores por aquel entonces prometedores- que se enrolan para luchar contra unos alienígenas con aspecto de insectos que, presuntamente, desean destruir la Tierra. Esa guerra inacabable es una excusa perfecta para mantener un sistema tiránico donde el ejército es la única manera de prosperar socialmente.

Starship Troopers se estrenó en 1997, antes del 11S. Con el tiempo su sentido satírico ha ganado enteros. Pero no es un filme que haya que tomarse en serio, sino con un espíritu crítico y abierto al puro divertimento de masas.

Todo en este filme es una especie de gran chiste macabro con unos efectos especiales espléndidos al servicio de unos personajes simplones que retratan una sociedad presuntamente imposible. El romance, la guerra, los ascensos, la instrucción, las batallas, los viajes, los extraterrestres (atención a su arma interestelar)… todo parece encaminado a parodiar tanto la realidad como el cine bélico y de ciencia ficción.

En Starship Troopers, empero, lo que más destaca, como en sus hermanas mayores, son los noticiarios, lo que “sale” de la omnipresente televisión. Un alarde destructivo contra el entontecimiento global de la población.

Starship Troopers no es una de las mejores películas de la historia, pero es la mar de entretenida en su mezcla de ciencia ficción, acción y comedia.