Memorables: Los siete magníficos

Como prueba de que la banda sonora de una película es tan importante como, por ejemplo, el guión, la fotografía o el montaje, valga el ejemplo de Los siete magníficos, donde la música de Elmer Bernstein es tanto o más memorable que el conjunto del filme. Por algo ambos fueron imitados hasta la saciedad.

Estrenada en 1960, es un remake de la espléndida Los siete samuráis de Akira Kurosawa. La idea de adaptarla al western fue del propio Yul Brynner, que tuvo mucho que ver en la producción de la película. Curiosamente, fue el propio Brynner el que propuso a Steve McQueen como coprotagonista, y durante el rodaje los dos se llevaron a matar. Brynner nunca dejó de afirmar que McQueen quería robarle protagonismo en cada escena que compartían.

El punto de partida del filme es harto conocido: siete pistoleros sacrifican sus vidas para formar un grupo que libere a un pueblo de campesinos mexicanos de la tiranía del bandido Calvera (espléndido Eli Wallach). La presentación-reclutamiento de estos siete “magníficos”, su expedición, su convivencia con los nativos y la batalla final conforman un arquetipo de western que, idea de Kurosawa, se ha visto mil veces desde entonces.

La escena inicial, con Brynner y McQueen escoltando un ataúd hasta el cementerio, es una de las más brillantes de la historia. El resto del filme, salvo algunos momentos algo morosos, es un ejercicio de estilo de John Sturges, director que tres años después entregaría la también memorable La gran evasión.

Y, en los dos casos, con el apoyo de la banda sonora de Elmer Bernstein, uno de los grandes compositores de Hollywood.

Los siete magníficos es un western inolvidable. El elenco es magnífico, un adelanto de lo que vendría a partir de entonces, un conglomerado de grandes estrellas en ciernes. El guión es un ejemplo de heroísmo altruista. La fotografía y el montaje fueron un punto de inflexión que anunciaba el western feísta, pues este modelo sirvió de punto de partida para el declive de todo un género.

Pero, sobre todo, la música.