Amis ha vuelto

Martin Amis es uno de los principales escritores de los últimos tiempos, el más famoso de una generación de autores ingleses -Julian Barnes, William Boyd, Ian McEwan…- que ha dado enormes alegrías a los lectores. Amis, que comenzó divirtiéndonos enormemente con novelas como “El diario de Raquel”, “Dinero” o “Campos de Londres”, cayó más adelante en una especie de endiosamiento que provocó que la mayoría de sus libros fueran excesivamente pretenciosos. De autor gamberro y humorístico devino en un remedo de salvador con misión divina.

Acaba de publicarse en España “Lionel Asbo: El estado de Inglaterra”, una novela donde Martin Amis vuelve al humor como principal vehículo de sus diatribas contra la sociedad contemporánea. El personaje que da nombre al libro es un delincuente amacarrado y violento que gana 140 millones de libras en la lotería. De marginado ciudadano del peor barrio inglés se convierte en una celebridad que llena páginas y páginas de los tabloides de la prensa amarilla británica.

El contraste lo pone su sobrino, Desmond Pepperdine, un buen chico al que crió Asbo, la tranquilidad de alguien que tan solo quiere sobrevivir siendo fiel a unos pocos valores tradicionales pero completamente trasnochados en la Inglaterra que celebra la grosería y los excesos de un nuevo rico idóneo para la fama del nuevo siglo. A Desmond, que apenas tiene un euro, las cosas le van mejor que a su tío, pero en su pasado se esconde un secreto inconfesable que puede despertar el lado más siniestro del macarra.

Así, Amis por fin huye de la pretenciosidad manifiesta para contar una suerte de esperpento que refleja las enormes carencias de la sociedad de la zafiedad audiovisual de nuestros días. Aunque sea una novela completamente inglesa, se pueden trasladar muchas de sus críticas a cualquier otro país occidental. Lionel Asbo es un personaje extremo, un hooligan, pero no anda demasiado lejos de muchos de los nuevos famosos españoles.

“Lionel Asbo” no es la mejor novela de Martin Amis. Seguramente para escribir una novela tan gamberra hay que ser más joven. Pero recupera la línea que le llevó a escribir lo mejor de su larga bibliografía. Las tres novelas arriba citadas son más recomendables. Pero da gusto ver que alguien recupera la sátira más mordaz e infrasocial para dejar al aire nuestras vergüenzas.

El libro, sin ser perfecto, se lee con facilidad y una sonrisa amarga en los labios. Por un lado, cuesta identificarse con un protagonista tan antipático y, a la vez, tan cercano. Por otro, este libro de Martin Amis vuelve a revelar la ausencia de grandes narradores españoles que critiquen lo nuestro con la fuerza que Amis, Boyd, Barnes y McEwan retratan lo suyo.

De momento, entonces, habrá que conformarse con lo que nos llega desde Inglaterra y Estados Unidos, en narrativa la reserva literaria del mundo denominado civilizado más por falta de rivales que por auténtico convencimiento. ¿Para cuándo un Lionel Asbo al frente de un país de Occidente?

dmago2003@yahoo.es