Memorables: Nueve reinas

2000 fue el año del pistoletazo de salida de una serie de películas argentinas que asombraron al mundo. Personalmente, mi debut fue con “Nueve reinas”, espléndida película de timadores que, sobre todo, es un ácido y lúcido retrato de la sociedad bonaerense en el que bien podría mirarse el cine español: la crítica refleja una realidad.

Y además lo hace contando una apasionada historia de timos, requiebros, trampas y sorpresa final. “Nueve reinas” es una deliciosa película que, la primera vez, sumerge al espectador en una tensión dramática donde cada pieza va encajando hasta la desolación final, imagen del tenebroso corralito.

Las siguientes veces que se ve este filme sirven para descubrir innumerables detalles que encajan perfectamente para que la gran trampa cobre aún más sentido. Fabián Bielinsky, el director, supo usar la cámara y a los actores para dar un verismo maravillosamente encantador dentro de la canallesca reflejada. El guión es del propio Bielinsky, una obra maestra dentro del género.

“Nueve reinas”, además, en mi caso sirvió para descubrir a Ricardo Darín, espléndido actor que se convirtió en mascarón de proa para esa edad de oro del cine argentino. Sobre su espléndida mirada se ha construido una época de gran cine.

Aquí, Darín se mete en la piel de un canalla, dándole todos los matices necesarios para que el espectador desee que el final sea el que finalmente es, valga la redundancia. ¡Inmejorable actor, descomunal estrella!

“Nueve reinas” es un clásico, una película destinada a perdurar, una joya que el tiempo mejora… como sucede con las mejores que construyen nuestra afición, nuestra vida.