Memorables: Braveheart

Recuerdo que en 1995, en Nueva York, entré en un cine a ver “Braveheart” sin tener ni idea de qué iba. Tres horas más tarde salí excitado del cine, preso de haber visto un espectáculo único, un regreso al mejor cine épico que cumplía con la mejor tradición narrativo-dramática al tiempo que ofrecía unas batallas tan violentas como nunca se habían visto hasta entonces.

La historia de William Wallace, personaje histórico, es, según la versión de Mel Gibson, un ejemplo de heroicidad. Wallace, más refinado de lo que parece, quiere, desea, anhela la paz. Pero la presión de la tiranía, en este caso encarnada en los ingleses que quieren dominar Escocia, le obligará a ponerse al frente de la rebelión por la libertad. Cine épico en estado puro, auténtico homenaje a las viejas hazañas de Héctor, Odiseo, Eneas o el Cid.

Es en estas circunstancias cuando se puede admirar de veras la magnífica recreación histórica del filme. El vestuario, los decorados, la dirección artística en general es un alarde de buen hacer. Si a eso unimos unos efectos magníficos tanto en el montaje como en lo referente a los especialistas, nos encontramos con una película de hechuras magistrales, a lo que también contribuyen fotografía y banda sonora.

La guinda son unos espléndidos actores -Mel Gibson encontró el mejor papel de su carrera en un amargado al borde de la locura- que dan verosmilitud a una historia ciertamente emotiva.

“Braveheart” forma parte ya del acervo cultural humano. A todos nos gustaría enseñar el culo a los malos antes de una batalla. Y el momento de la tortura, esa escena donde William Wallace no sucumbe y grita por la libertad, es uno de los momentos más memorables de la historia del cine.

“Braveheart” es tan buena que por una vez se justifican las tres horas de metraje. Mel Gibson se lo creyó, pero esa es otra historia. Pocas veces me ha sorprendido tanto y tan gratamente un filme. Cuando la vi por primera vez… y las numerosas veces que la he revisitado.

“Puede que nos quiten la vida, pero no nos quitará la libertad”.