Algunos libros buenos

Seguir un calendario decimonónico tiene estas cosas: en octubre hemos tenido 23 días lectivos, lo máximo que puede dar un mes. Si las fiestas no dependiesen tanto del azar lunar y la memoria histórica, quizás pudiésemos racionalizar el descanso de tal manera que tocase de manera fija y periódica. Por fin toca un día de fiesta, momento inmejorable para pensar en unas cuantas lecturas con las que amenizar el largo fin de semana.

Daniel Woodrell es otro escritor norteamericano hijo del taller de escritura de la universidad de Iowa. Acabo de leer “Los huesos del invierno”, magnífica novela de realismo sucio donde una adolescente, Ree Dolly, tiene que salvar a su familia del desahucio encontrando el cadáver de su padre. Tremendo relato, conciso, directo, homenaje claro a Raymond Carver, que nos muestra con total realismo la región de las montañas Ozark, en lo más profundo de los Estados Unidos.

Ree Dolly es un espléndido personaje, digna hermana mayor de Katniss Everdeen. Nada curiosamente, en el cine la encarnó Jennifer Lawrence, esa actriz que ha supuesto una de las mejores noticias del Hollywood de los últimos años.

“Doña Perfecta” no es la mejor novela de Benito Pérez Galdós. Pero el desolador retrato crítico que el escritor hizo del más antañón sector de la sociedad española es una sátira mordaz, salvaje, brutal, digna de ser recordada. Esa Orbajosa oscura, tenebrosa, fundamentalista, se come al protagonista, Pepe Rey, cuyo único pecado es creer en el progreso.

Como suelo repetir aquí, hay que volver cada poco tiempo a Galdós. Es un escritor grandioso, único, un virtuoso del castellano al que tres palabras condenaron a ser considerado como un prosista descuidado. Esta, una de sus primeras novelas, es un alarde de estilo y capacidad crítica. Y su “tesis” resulta demasiado actual. En algunos aspectos Galdós sigue siendo el escritor más actual de España.

Otro escritor al que se debe volver cada año, cada mes, cada semana, es William Shakespeare. Mi última revisita ha sido “El rey Lear”, quizás su mejor obra, en traducción de Ángel Luis Pujante. Sinceramente, espero que Cordelia, alguna vez, corra mejor suerte. En esta tragedia aparece la famosa cita “Malos tiempos cuando los locos guían a los ciegos”, digno lema de un siglo de desconcierto, buenas intenciones y escasas capacidades.

Por fin, un divertimento, “La ópera secreta”, de Javier Urzay, un “amateur” de la escritura que recrea la posible composición de una obra masónica por parte de Mozart. Libro de fácil lectura, su mayor virtud es el magnífico homenaje que rinde al compositor austriaco. Aunque no es un libro perfecto, da gusto leer su correctísimo castellano, algo poco habitual en las letras españolas del momento.

Así, lejos de ese Halloween hortera e importado, tenemos un puente para regalarnos lectura. Y, si hay suerte, ir a una representación de Don Juan Tenorio el día de Todos los Santos, en cuya noche, hasta hace poco, era cuando nos visitaban los muertos. Hasta para eso hay modas. Entonces, ¿por qué no cambiar el calendario de fiestas?

dmago2003@yahoo.es