Memorables CIV: ¿Qué me pasa, doctor?

Aunque somos muchos los que pensamos que Barbra Streisand es un poco cargante –como actriz, nunca como cantante– es indudable que en su día realizó algunas comedias memorables. La mejor, seguramente, fue ¿Qué me pasa, doctor?, heredera directa y nada disimulada de la espléndida La fiera de mi niña.

El director, Peter Bogdanovich, quiso hacer un homenaje en toda regla a las comedias más disparatadas del cine mudo y de los años 30 (y a Bugs Bunny y sus colegas, de ahí el título original). De ahí que recuperara a una mujer estrafalaria que mete en mil líos a un pobre profesor que, al principio, solo quiere estar tranquilo y conseguir un premio en metálico para continuar con sus investigaciones.

El filme, como casi todo lo de los 70, ha envejecido. Sin embargo, es imprescindible si se quiere pasar un buen rato, reír a carcajadas y olvidar los problemas cotidianos. Lo de menos es el argumento. Hay que centrarse en los distintos personajes, genialmente presentados –especialmente el juez del final–, y en cada uno de los gags, soberbiamente construidos.

Sin duda alguna, la escena de la persecución en San Francisco, con el momento culminante del cristal, es uno de los momentos más desternillantes de la historia del cine. La pausa es el mejor modo de ir retrasando lo inevitable. El humor se construye sin prisas.

Dejo el vídeo de esa escena, así que mejor no decir mucho más. Tan solo dos apuntes: al final la Streisand le dice a Ryan O´Neal que “amar significa no decir nunca lo siento”, frase de Love Story, y él responde que le parece una soberbia tontería; aparte, hay que ver los títulos de créditos finales, cortos, para escuchar a la protagonista cantando: una delicia.