Mitos de veras XLVI: John Williams

El poder que tiene el cine para formar parte de nuestras vidas, de nuestros recuerdos, de nuestro bagaje existencial, no solo reside en las imágenes. Aún más, como si no fuese más que una prolongación del viejo teatro de la Antigüedad, la mayoría de las veces termina asociado a nuestra memoria gracias a la banda sonora, unas pocas veces por alguna frase célebre, las más por la magnífica música de los espléndidos compositores que suele haber en Hollywood.

En los últimos 40 años destaca sobremanera la labor de John Williams, compositor de la música de sagas como “Star wars”, “Superman” o “Indiana Jones”, lo que convierte a este compositor en elemento esencial de lo que somos.

Williams llegó a Hollywood después de la Segunda Guerra Mundial. Como solía ocurrir entonces, comenzó desde abajo, haciendo algunos arreglos para, por ejemplo, Dimitri Tiomkin, o tocando el piano en alguna película, como “El apartamento”.

Durante los 60 compuso innumerables sintonías para series de televisión. Así aprendió el oficio. En los 70 ganó fama como autor de música de catástrofes, como “La aventura del Poseidón”, “Terremoto” o “El coloso en llamas”. Fue la puerta abierta que vio Steven Spielberg, que le encargó la sobrecogedora banda sonora de “Tiburón”.

Comenzó así una fulgurante carrera llena de nominaciones y premios pero, sobre todo, de melodías que calaron realmente hondo en el colectivo. Aparte de las ya mencionadas sagas, ha colaborado en casi todas las pelis de Spielberg, como “E.T.”, “Parque Jurásico”, “La lista de Schindler” o “Atrápame si puedes”. Y es el autor de otros clásicos, como las tres primeras entregas de Harry Potter, “Siete años en el Tibet” o “Las cenizas de Angela”.

A pesar de todo, de haber compuesto música para más de 100 películas, Williams es parte de la historia por las sintonías de “Star Wars” e “Indiana Jones”, pegadizas obras de arte que, una vez que comienzas a pensar en ellas, tarareas una y otra vez mientras regresas a la felicidad de aquellos tiempos cuando comenzó la historia de amor que muchos mantenemos con el cine.