Mitos de veras XXVII: Steven Spielberg

Poco nuevo puede decirse del quizás más taquillero director de la historia. Hoy por hoy, Steven Spielberg es el más famoso de todos los creadores cinematográficos: su nombre lo conocen los de 15 y 60 años, cualquiera que tenga un mínimo interés en el cine. Aunque sea tan solo por el peso de Indiana Jones y de “Parque Jurásico”.

Su meteórica carrera comenzó, con menos de 30 años, cuando rodó “Tiburón”. Poco importan sus trabajos anteriores. Luego logró el éxito con la pesadísima “Encuentros en la tercera fase” pero fracasó con “1941”.

¿Quién iba a esperar que en los 80 iba a ser el director por excelencia aunque sólo rodase cinco títulos míticos? Llegaron “En busca del arca perdida” y “E.T.”, las otras dos partes de Indiana Jones, pero fue “El color púrpura” su gran acierto artístico, un radical cambio de registro que demostró su infinita capacidad creadora.

Ya en los 80 Spielberg rodó algunas mediocridades, como “El imperio del sol” o “Para siempre”, tendencia a las luces y sombras que se ha prolongado durante el resto de su carrera. Pero en los 90 nos regaló “Parque Jurásico”, “La lista de Schindler” y “Salvar al soldado Ryan”, otras tres obras maestras.

Luego llegó la manía de convertirse en el sucesor de Kubrick, e “Inteligencia artificial” y “Minority Report”, bien planteadas, fueron demasiado largas y artificiosas. El genio de Cincinnati no ha terminado de recuperar la grandeza de antaño, pero cualquiera de sus nuevos estrenos crea expectación y da bastante que hablar (a mi entender, tanto tom Cruise como Leonardo Di Caprio han ayudado bastante).

Curiosamente, Spielberg ha producido muchísimo más que dirigido. Da la impresión de que se ha ido cansando de su oficio original, de que “Tiburón”, “En busca del arca perdida” o “Parque Jurásico” no le parecen suficientemente elevadas. Aun así, su nombre quedará para siempre grabado en la memoria colectiva. Con sus altibajos, Spielberg es un auténtico genio… del marketing y del cine.