El triunfo de “The Artist”

Definitivamente, satisfaciendo todos los pronósticos, “The Artist” ha conquistado Hollywood al convertirse en la gran triunfadora de la noche de los Oscar. El filme de Michel Hazanavicius ha concluido con un ciclo, único en la Historia, de constantes alabanzas de la crítica y una interminable lista de premios. Por primera vez una película no anglosajona ha triunfado en la meca del cine.

El asunto no es baladí. Todo el mundo está de acuerdo en que, a pesar de sus numerosos anacronismos, “The Artist” es un bello homenaje al cine antiguo. Jean Dujardin y Berenice Bejo comandan un espléndico elenco que encarna esta nueva adaptación de “Ha nacido una estrella” en blanco y negro y muda casi por completo. Su triunfo es extraordinario porque Europa se impone a la Industria norteamericana; pero, sobre todo, porque tampoco ha tenido competidoras dignas de tal nombre.

Cualquiera que haya visto “The Artist”, aunque se haya aburrido, alaba su calidad. Pero, al mismo tiempo, acepta que no es para tanto, que el calor de la crítica es un tanto forzado, que no existen muchas ganas de volver a verla. Pero, observando a sus competidoras, es fácil deducir que 2011, en Hollywood, fue un año de estrenos mediocres donde las producciones supertaquilleras fueron bastante malas y las “elevadas” ni siquiera consiguieron conmover a los académicos de Los Angeles.

“La invención de Hugo”, por ejemplo, la otra gran triunfadora -en los terrenos artístico y técnico- de estos Oscar, es un filme de formidables hechuras con una trama de telefilme barato más propio de una sesión de sobremesa que digno de una alfombra roja. Y seguramente sea la mejor película norteamericana de 2011, si exceptuamos “Criadas y señoras” y la innominada “Drive”.

Así, el triunfo de “The Artist” destapa las carencias de la actual industria de Hollywood y confirma que la propia Academia acepta la inferioridad de su cine frente a la valentía de un director cuyo gran hallazgo es hacer, de peor manera, lo mismo que se hacía hace 90 años. El triunfo de “The Artist” puede, con justicia, considerarse inapelable. Pero, a su vez, confirma la opinión de George Clooney de que la creatividad de Hollywood anda de capa caída. Ha ganado por falta de rivales dignos.

Es de suponer que los norteamericanos reaccionen y pronto volvamos a tener grandes títulos procedentes de Los Angeles. Aunque, después de todo, la taquilla sigue siendo suya, a ritmo de superhéroes, comedias paupérrimas y algunos títulos, de muy diversa calidad, de animación. Aunque bien pensado, lo mejor que se está haciendo actualmente en cine es para la televisión. Curiosa paradoja que no quita méritos al triunfo de una película que, dentro de poco, será un simple título en una base de datos.