Young adults

En “La chica más guapa de la ciudad”, el siempre incomprendido, injustamente menospreciado y genial poeta urbano Charles Bukowski trató de manera inmejorable un tema completamente actual: Cass, la protagonista, es una chica incapaz de asumir su incomparable belleza y que se sumerge en un camino autodestructivo del que sólo el autor-narrador parece compadecerse.

Bukowski, en el que es uno de sus mejores cuentos, trató la dificultad de asumir las propias virtudes. En nuestro mundo es difícil ser guapo, brillante, mejor que los demás, cumplir con unas expectativas que, quizás, estén fuera de nuestro alcance. En definitiva, trató el tema del éxito nonato y de la autodestrucción de los imbéciles emocionales.

Young adult”, filme recientemente estrenado, nos presenta a una Charlize Theron en el difícil –que ella encarna impecablemente– papel de una chica que lo fue todo en el instituto: bellísima, inteligente, exitosa, única. Pero, ya adulta, se muestra incapaz, más que de madurar, de asumir la realidad que le rodea, muy diferente a la que prometía su desbordante adolescencia de instituto.

La película, dirigida por Jason Reitman, es un drama durísimo aunque se nos haya intentado vender como comedia. Es una película difícil de ver porque plantea, en un solo personaje, problemas que afectan a numerosas personas del decadente Occidente, seres sin inteligencia emocional, esclavos de su apariencia, entregados a una vida disoluta donde libertad supone huir de cualquier responsabilidad, sujetos desamparados dentro de un mundo interior completamente cerrado a los demás. Como espejo, “Young adult” es un filme que se convierte en una pesadilla para el espectador, aunque la protagonista no termine aprendiendo nada, no se dé cuenta de que su cabeza no funciona del todo bien.

El guión de “Young adult” es de Diablo Cody, la escritora que hace cinco años nos divirtió y conmovió con “Juno”. Si en esta reflejó el mundo adolescente de una chica valiente dispuesta a enfrentarse de lleno con sus propios problemas, en aquella Cody nos presenta a una cobarde incapaz de afrontar su propia tristeza. “Juno” era una comedia casi perfecta, que mereció el beneplácito de la crítica y la atención de los Oscar.

“Young adult”, en la estela del más amargo cuento de Bukowski, ha pasado sin pena ni gloria por la taquilla y los Oscar ni la han mirado. Su protagonista, aunque extremo, es un personaje demasiado cercano, completamente reconocible. El guión es bueno. El papel de Charlize Theron, un monumento a la altura de los de Meryl Streep o Glenn Close. Pero, no cabe duda, ser la más guapa de la ciudad conlleva numerosos problemas.