Memorables X: Matrix

A pesar de que la segunda y la tercera parte desinflaron, paulatina mas completamente, el invento, no podemos olvidar la enorme repercusión que, en 1999, supuso el estreno de “Matrix”, la gran creación de los hermanos Wachowski. Este filme supuso un antes y un después en el cine.

Durante el año previo al estreno, vimos trailers que anunciaban el acontecimiento con unos signos verdes sobre fondo negro. No sabíamos de qué iba la cosa; ni siquiera pudimos ver fotogramas de la película. La magnífica campaña de marketing creó un descomunal expectación acompañada de un misterio arrebatador.

Cuando por fin vimos la película, su brillo nos hipnotizó a pesar de las muchas preguntas que se abrieron y nunca se respondieron. Desde la primera escena. Abre la película con unos policías que van a realizar una detención. Llegan unos hombres enchaquetados de gris y abroncan al jefe de los maderos. “Sus hombres”, le dice el agente Smith, “ya están muertos”.

Entonces los policías entran en una habitación. Una mujer, Trinity, está sentada ante un ordenador vestida con un ajustado mono de cuero. Al principio parece que no va a oponer resistencia. Entonces reacciona, parte el brazo del policía, pega un salto y ¡queda suspendida en el aire mientras la cámara da un giro de más de 180 grados! Luego continúa una huida que aún continúa dejando al público con la boca abierta.

Para mí, la escena más memorable de “Matrix” es esa. Aún recuerdo el subidón de adrenalina que sentí al ver algo que nunca antes había visto. Ese salto, y los dos siguientes de edificio a edificio, cambiaron radicalmente la manera de entender la cinematografía. Aunque la historia sigue sin sostenerse, fue una auténtica y definitiva revolución visual.