Por una educación humanística

Nunca, desde que existe la educación obligatoria, las Humanidades contaron con tan poco prestigio como ahora. Que un buen estudiante decida estudiar Historia, Filología Clásica o algo semejante es considerado, por casi todos, un error mayúsculo –puede suponer una tragedia familiar– porque “no tiene salidas” y las ciencias se consideran más dignas y elevadas. El […]