Chichén Itzá en una noche estrellada

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ASTRONOMÍA

El descenso de la Serpiente Lunar cautiva en las ruinas de Chichén Itzá

El brillo de la Luna iluminó el Castillo de Kukulcán y empezaron a formarse los triángulos de luz, coronado por el canto de los pájaros madrugadores y otras especies que solo se pueden ver en el sitio arqueológico

La Serpiente Lunar, el fenómeno arqueoastronómico que se registra dos veces al año en las ruinas del Castillo de Chichén Itzá, con la luz de la Luna llena formando triángulos en la misma alfarda donde desciende Kukulcán, se registró de forma espectacular la madrugada de este pasado sábado para agradecer a Chaac, el dios maya de la lluvia.

"Fue un momento mágico e indescriptible porque el cielo estaba lleno de nubes y por momentos aparecía el dios Chaac, pero a las 4.10 hora local (09.10 GMT) las nubes se comenzaron a disipar y apareció la Luna y su manto de plata bañó la zona arqueológica de Chichén Itzá", explicó a Efe don José Antonio Keb Cetina, custodio del lugar.

El brillo de la Luna iluminó el Castillo de Kukulcán "y empezaron a formarse los triángulos de luz, coronado por el canto de los pájaros madrugadores y otras especies que solo se pueden ver en el sitio arqueológico, llenándolo de una magia especial", añadió.

A las 4.20 hora local (9.20 GMT), los triángulos de luz se veían más intensos y a las 4.30 hora local (9.30 GMT) se veía completo el cuerpo de la diosa lunar.

"Esta vez el descenso del fenómeno fue rápido en un amanecer claro, mágico y bello, pero con la Luna de octubre todo será más esplendoroso", agregó el custodio que a lo largo de los años ha disfrutado diversos fenómenos con la Luna, el Sol y Venus en la zona arqueológica de Chichén Itzá.

El fenómeno lunar que empieza a ser popular entre investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia, fue descubierto en 1993 por el fallecido arqueólogo Víctor Segovia Pinto y el matemático Eddie Salazar Gamboa.

Este pasado sábado, la Serpiente Lunar descendió esplendorosa, a 12 días del equinoccio de Otoño, que se registrará el 22 de septiembre con el descenso de Kukulcán que marca el cambio de estación.

El poeta maya explicó que la Serpiente Lunar descendió de la alfarda norte del Castillo de Chichén Itzá para agradecer al dios Chaac por las lluvias que dieron vida a las milpas, "con el agua que cayó del cielo se lograron las cosechas".

El acceso de madrugada a la explanada de la ruinas es difícil, ya que la entrada al público sería a las 03.00 hora local (08.00 GMT), y este es uno de los puntos que dificultan y hacen nula la promoción entre turistas y medios de información.

En ese sentido, el astrónomo y matemático del Instituto Tecnológico de Mérida, Eddie Salazar Gamboa, dijo a Efe que el fenómeno arqueoastronómico ya debe estar al alcance de los turistas, "es un segmento importante de la cultura maya que debe conocer el mundo".

A 29 años del descubrimiento, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Patronato de los Servicios Turísticos y Culturales de Yucatán (Cultur) solo una vez presentaron el fenómeno arqueoastronómico a los medios mexicanos e internacionales: en 2007 cuando declararon al Castillo de Chichén Itzá como una de las nuevas maravillas del mundo moderno.

Sin embargo, sigue sin difusión el fenómeno que marca la siembra y cosecha de los mayas. "Mucha gente aún se rige por esos fenómenos astronómicos", precisó el astrónomo.

El momento del descenso de la Serpiente Lunar es similar a la llegada de Kukulcán cada 21 de marzo o cada 21 de septiembre, "pero como se trata de la Luna, la formación de los triángulos de luz es más delicada, más espectacular y mágica", comentó Salazar Gamboa.

"Esta vez la Serpiente Lunar se formó con cinco triángulos, pero el 9 de octubre próximo se verá más esplendorosa con siete o nueve triángulos de luz", informó sobre el fenómeno que solo estaba destinado para la élite maya.