El robot comestible capaz de eliminar objetos y curar heridas en el estómago

¿Estarías dispuesto a tragarte un pequeño robot? Seguramente tu respuesta sería un “no” rotundo, pero, ¿y si te dijera que sería capaz de trabajar dentro de tu cuerpo eliminando un objeto extraño, curando una herida interna o liberando medicamentos, para luego descomponerse en tu interior sin dejar rastro?

Los padres de este espectacular invento son un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), quienes han propuesto una nueva forma mínimamente invasiva gracias a la utilización de robots en miniatura biocompatibles y biodegradables capaces de llevar a cabo tareas en el interior del cuerpo humano. La idea del diseño del robot proviene del arte japonés del plegado de papel, el origami.

Fabricados a base de intestinos de cerdo secos que son comúnmente usados en la elaboración de embutidos, los pequeños robots parecen un cruce entre una oruga y un acordeón. Los investigadores sostienen que son capaces de controlar los robots mediante un campo magnético ya que llevan incorporados un pequeño imán, como bien se puede apreciar en la siguiente foto:

ingestible-robot

“El problema más difícil que tuvimos que resolver era el de conseguir que el robot pudiese trabajar en un ambiente tan impredecible”, aseguró Shuhei Miyashita, integrante del equipo del MIT. “El diseño del robot se modificó para que pudiese caminar incluso dado la vuelta y se adaptase a la anatomía del estómago.”

La construcción de un pequeño robot

En el interior de las dos capas se encuentra un material que se contrae cuando se calienta, que gracias a un patrón de pliegues y cortes, permite que se encoja y estire como un acordeón y logre avanzar por el sistema digestivo. Asimismo, posee una pequeñas aletas con las que es capaz de nadar por los líquidos del estómago.

Los investigadores explican que este diseño se basa en el movimiento “stick-slip”, el cual aprovecha la fricción y la posición del peso del robot sobre la pared en la que se apoya.

Cómo funciona

Con el fin de poner el robot a prueba, el equipo de investigadores creó un estómago artificial con una pequeña batería en su interior. Al parecer, hay más de más 3.500 estadounidenses que se tragan estas baterías cada año, las cuales pueden provocar quemaduras en la pared del estómago y causar heridas que requieren cirugía para sanarlas.

El robot se dobla en el interior de una cápsula de hielo que se ingiere y desplaza hasta llegar al estómago. Una vez allí, se desdobla y es controlado con imanes para extraer la pequeña batería. En este impactante vídeo podemos ver al robot trabajando en el interior:

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=3Waj08gk7v8]

 

Fuente: Live Science

 

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