La revolución de los drones

A menos de un día para que lleguen los Reyes Magos y, como era de esperar, los regalos tecnológicos son de los más demandados en estas fechas. SoloStocks.com ha hecho un análisis de las compras online registradas en su portal con el objetivo de conocer cuáles son las tendencias de consumo, así como los productos estrella que están triunfando de cara a estas fiestas. Y según sus resultados, la tecnología vuelve a protagonizar las compras de este año, sobre todo la relacionada con el ocio. En este sentido, destacan, sin duda alguna, los drones, seguido por tablets, televisiones, y los auriculares y relojes para practicar deporte encabezan el ranking de productos más demandados.

drones

Centrémonos en los drones, porque de un año a otro se han convertido en el regalo más demandado de estas Navidades. Un vehículo aéreo no tripulado (VANT), UAV (Unmanned Aerial Vehicle) o dron –tal y como lo recoge la RAE- es una aeronave que vuela sin tripulación. Aunque su uso siempre ha sido militar, especialmente para reconocer zonas de conflicto o para atacar en lugares extremadamente peligrosos, también han tenido un uso civil, como por ejemplo en la lucha contra incendios.

Pero desde hace un par de años se han convertido en una moda o un hobby que llega ya a muchas familias españolas. Son cada vez más ligeros, han aumentado su potencia y cada vez hay más fabricantes, de ahí que su precio haya bajado considerablemente. Ahora, por menos de 50 euros cualquiera puede comprar un pequeño dron (bastante limitado, eso sí) que podrá manejar a unas decenas de metros con un mando a control remoto. Por supuesto, drones de más categoría (y precio) alcanzan mayores distancias y su pilotaje posee más elementos.

Existe un amplio rango de estos aparatos: de modelos pequeños abiertos al dominio público con los que disfrutar de un buen rato de autonomía hasta modelos de diez metros de longitud con conexión GPS, cámaras, radares y dispuestos a volar al otro lado del mundo. El uso más extendido que se da a los drones en los últimos años es el de realización de fotos y vídeos de alta calidad, pues las panorámicas que realiza uno de estos aparatos pueden ser realmente espectaculares.

Usos más necesarios

Por suerte, los drones empiezan a tener usos bastante más necesarios que la toma de imágenes a varios metros de altitud. Hace unos meses, Facebook compró la compañía británica de aeronáutica Ascenta por unos 20 millones de dólares. Esta pequeña compañía se hizo famosa por desarrollar un dron impulsado por energía solar, capaz de mantenerse en vuelo durante cinco años. Esto es lo que ha interesado a la compañía de Mark Zuckerberg, que a través del proyecto internet.org planea llevar Internet a todos los rincones del mundo. Y los drones de Ascenta ayudarán a llegar a las zonas más remotas, ofreciendo la conexión a través del aire.

Otra gran noticia en relación a los drones tiene lugar en África. El arquitecto Norman Foster ha diseñado el primer aeropuerto para este tipo de aparatados, situado en el país de Ruanda. La Escuela Politécnica de Lausana y el laboratorio Afrotech han sido los encargados de llevar a cabo el diseño de Foster, que permitirá desde este mismo año lanzar flotas de drones con diez kilos de cargamente médico o de urgencia –como agua y comida- en un radio de 50 kilómetros en las zonas más recónditas del país.

aeropuerto drones

Además, los drones ya están ayudando en catástrofes como los terremotos. Un dron equipado con un pequeño sónar o ecolocalizador y un radar térmico podrá no solo tomar imágenes, sino detectar personas soterradas bajo los cascotes de los edificios derruidos e, incluso, mediante potentes altavoces, hacerles saber que el recate está en camino.

Normativa vigente

Uno de los grandes problemas que existe en relación a los drones es la normativa vigente que, casualmente, casi ningún comprador conoce, puesto que los vendedores no suelen informar acerca de ella.

A mediados de 2014, el Gobierno aprobó una normativa temporal que regula las operaciones con drones e indica el procedimiento para poder realizar actividades aéreas, en función del escenario de operación y el peso de la aeronave. Para los drones usados como hobby o como vuelo recreativo no es necesario tener un carné de pilotaje –expedido por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea-, pero sí se deben cumplir unas normas de seguridad.

¿Qué debo saber antes de volar drones?

  • Siempre tengo que tenerlo a la vista y no superar los 120 metros de altura
  • No es necesario ser piloto, pero se debe volar con seguridad
  • Solo se pueden volar los drones en zonas adecuadas para ello (zonas de vuelo de aeromodelismo, zonas despobladas...)
  • Los daños que cause el dron son responsabilidad de quien lo maneja

¿Qué no puedo hacer con un dron?

  • No puedo volarlo en zonas urbanas.
  • No puedo volarlo sobre aglomeraciones de personas: parques, playas, conciertos, bodas, manifestaciones, procesiones...
  • No puedo volarlo de noche
  • No puedo volarlo cerca de aeropuertos, aeródromos...
  • No puedo volarlo donde se realicen vuelos con otras aeronaves a baja altura (zonas de parapente, paracaidismo, aeródromos, hilipuertos...)
  • No puedo poner en peligro a terceros

En definitiva, aunque esté de moda y sea el regalo estrella de esta Navidad, cabe recordar que el dron no es un juguete. El uso imprudente de uno de estos aparatos puede tener consecuencias graves. De hecho, las multas por uso indebido pueden alcanzar los 225.000 euros. Así que antes de comprar uno, ten en cuenta los inconvenientes que puede tener, no sea que un día 'te lo cacen' como está empezando a hacer ya la policía de Tokyo.

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