Cinco cosas que no sabías sobre la bombona de butano

butano

En periodo vacacional no es raro tener que lidiar con el gas butano en nuestro lugar de descanso. Las personas que no están acostumbradas a su uso lo miran con recelo, casi con miedo, debido a la cantidad de noticias que hablan de explosiones, y, sobre todo, a lo poco que se sabe de este hidrocarburo.

Antes de nada, vamos a ver qué hay en el interior de las inconfundibles bombonas de color naranja. El butano comercial es un hidrocarburo gaseoso compuesto principalmente por butano normal (60%), propano (9%), isobutano (30%) y etano (1%). Tanto el butano como el propano, también denominados Gases Licuados del Petróleo (GLP), se obtienen de las bolsas de gas que existen en la naturaleza y del refino del petróleo.

Llegados a este punto, vamos a aclarar una serie de cuestiones muy importantes a la hora de manejarnos con una bombona de butano:

 1. El gas butano no es tóxico

Simón Soriano, criminólogo experto en la investigación de incendios, aseguró en una entrevista al periódico Ideal que el gas butano “no es tóxico en sí mismo. Lo que sí puede provocar es la asfixia de la persona por falta de oxígeno, pero que esto pase es algo realmente difícil por la cantidad de gas que es necesario que se acumule en una casa”.

2. Si dejas una bombona de butano abierta no morirás mientras duermes

El mito de la muerte dulce es algo que pertenece a nuestro imaginario colectivo. Nunca te dejes el gas abierto por la noche porque te puedes asfixiar. Error. “Para que una persona muera por falta de oxígeno en su vivienda, dejando salir el gas butano, tiene que darse una acumulación del 90% de gas en la estancia y eso, con una bombona de butano, en una vivienda media de 80 metros, es imposible”, afirmó Soriano.

3. El gas butano no huele mal

El butano es un gas incoloro e inodoro, pero por seguridad se le añade en su elaboración mercaptano que le confiere ese olor desagradable tan característico para avisarnos de que algo no va bien. Si esto te ocurre cierra la llave de paso, abre las ventanas y sal de la vivienda.

4. Si hay un escape de gas no basta con no encender fuego para evitar una explosión

Este es un punto de lo más interesante. Según Soriano, “la propia electricidad estática que genera el roce de la ropa puede desencadenar la explosión. También la activación de un electrodoméstico, cualquier chispa…”. Para salir airoso lo mejor es seguir los pasos vistos en el apartado 3.

5. La bombona de butano no explota

Soriano dejó claro que “es imposible que el recipiente en sí, la botella, estalle. Las botellas de butano resisten 30 kilos por centímetro cuadrado de presión y las válvulas que tienen comienzan a liberar gas a 20 kilos por centímetro cuadrado. El dispositivo de seguridad se activa. Y tampoco puede registrar ninguna llama en su interior”.

Aclaradas estas cuestiones y ya para finalizar, cabe recordar que el butano empleado como combustible para hogares es un sistema seguro siempre y cuando se realicen las inspecciones periódicas pertinentes.


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