Trucos para ahorrar en la cocina aprovechando las sobras

Trucos para ahorrar en la cocina aprovechando las sobras

Trucos para ahorrar en la cocina aprovechando las sobras

¿Qué haces con el arroz de ayer?, ¿las cáscaras de patata?, ¿y con la pasta que te ha quedado? Si tu respuesta es que van al bote de los desperdicios, déjame decirte que pierdes cientos de euros al año por no ahorrar en la cocina aprovechando las sobras.

Pero no te preocupes. En este post te vamos a dar unos cuantos trucos que te servirán para sacar el mejor provecho a tus alimentos, utilizando todo lo que pagas cuando vas al supermercado por la compra del mes.

No necesitas ser un chef o cocinero profesional para destacar con platos exquisitos que incluyan los restos de alimentos que quedaron de días anteriores o los pequeños trozos de verduras que sobraron de la comida de ayer.

Esto no es algo nuevo. La cocina de aprovechamiento o trash cooking, ha servido, a lo largo de la historia, para hacer frente a la escasez de alimentos por conflictos bélicos, epidemias, desastres naturales y, por supuesto, a la falta de dinero.

Es utilizada por muchos grandes cocineros, para optimizar y disminuir los gastos en sus restaurantes y sacar una mayor ganancia a cada ingrediente que usan.

Esta práctica la puedes implementar en casa para ahorrar unos cuantos euros al mes, creando, además, recetas nuevas que sorprenderán a la familia o amigos.

¿Quieres saber cómo aprovechar al máximo los alimentos? No pierdas ni un detalle de este post.

Consejos para evitar tirar la comida y ahorrar

Tirar comida es una de las peores prácticas que puede hacer el ser humano. Y más, cuando sabemos que hay miles de personas en el mundo que cada día mueren de hambre. Al año, más de 1,3 mil millones de toneladas de comida son desperdiciadas, suficiente para alimentar a dos mil millones de personas.

Además, esto genera un coste económico y ambiental que ni te enteras.

Para intentar disminuir estos números, hay prácticas muy sencillas que puedes hacer en casa:

  • Como todo en la vida, la cocina también requiere de organización. En este caso, para evitar preparar más de lo que se va a consumir, planifica tu menú semanal.
  • Solo lo necesario. Una lista con los productos que necesitas, es una buena compañía a la hora de ir a hacer las compras.
  • Organiza los alimentos de forma que los que estén próximos a caducar, se consuman primero.
  • Hay productos que puedes almacenar congelados para mantener su frescura y prolongar su vida.
  • Los alimentos que van a la nevera, organizalos en envases de vidrio o papel film para así tenerlos a la vista y no estar destapando cada vez que necesitas saber qué hay para cocinar. Los cambios de temperatura, acortan su tiempo de duración.
  • La fecha de caducidad y la de consumo preferente es un dato que debes tener en consideración. La primera indica hasta cuándo puede consumirse de forma segura; mientras que la segunda, señala hasta el momento en que el alimento conserva la calidad prevista.
  • Inspírate. Utiliza los alimentos sobrantes para otras preparaciones.
  • Aprovechar al máximo los productos de temporada también es una forma de ahorrar en la cesta de compra.

Cómo aprovechar las sobras de pasta

Aunque es uno de los alimentos más comunes y rápidos de preparar, siempre queda un poco en la sartén, pues es difícil calcular cuánta pasta comerá cada comensal. Recalentar no es una opción, ya que pierde su consistencia y se convierte en un plato no muy agradable.

Una tortilla, buñuelos de pasta o una ensalada fría, pueden impedir que los fideos o macarrones que quedaron de la comida, terminen en la basura.

Transformación de verduras en cremas

¿Tienes un trozo de patatas o de algunas verduras y no sabes qué hacer? Una crema o puré es la opción perfecta para aprovechar al máximo estos restos de alimentos que van quedando de preparaciones anteriores.

Puedes hacer una crema de varias verduras o de un solo producto. Además, este es un plato muy saludable y nutritivo que admite múltiples combinaciones y acompañamientos.

Las cremas de verduras son fáciles de acompañar con pan tostado, frutos secos o un poco de queso.

Restos de pescados para un tartar y caldos

Cuando se hace una preparación con pescado, se pierde cerca del 50 % de su peso en la cabeza, vísceras y espinas. Esto es porque de seguro no sabías que desde la piel hasta las espinas, todo se puede aprovechar.

Los caldos o el tartar son solo dos opciones que puedes utilizar para aprovechar los restos de pescado. También dependerá del tipo de pescado que estés utilizando.

El atún, salmón o la sardina, no son recomendables para caldos por su alto contenido graso. Con ellos puedes hacer tartar o, en el caso de las sardinas, un paté.

Mientras que, restos de pescados blancos como la merluza, el bacalao o el bonito, dan un sabor muy especial a los caldos que puedes acompañar con otras preparaciones o usarlo para salsas o cocer el arroz.

Las espinas de algunos pescados más grandes, se pueden empanizar y freír para servirlas como un snack de entrada.

Deliciosos buñuelos con carne cocida

¿Te ha quedado carne del cocido de ayer? Desmigaja con la mano o en el procesador de alimentos, agrega algunos condimentos como ajo, pimentón y comino para luego hacer bolitas, empanizarlas y llevar a fritura profunda por un par de minutos.

En menos de lo que imaginas, tienes un aperitivo delicioso para disfrutar mientras ves la tele o pláticas con familiares y amigos.

Masa de hojaldre para deliciosos platos con sobras

La mejor forma de aprovechar al máximo los alimentos, es a través de los rellenos. Unas empanadillas con el pollo que tiene un par de días en la nevera o un croissant relleno con jamón serrano y queso crema darán una segunda oportunidad a esos restos de comida que pensabas botar.

Son muchas las recetas que puedes crear con hojaldre. Desde tartas hasta las bases para tus tapas. Este producto es tan versátil que solo necesitarán las ganas de echar a volar tu imaginación para preparar recetas dulces o saladas.

Pan duro para sopas y pan rallado

Uno de los productos más versátiles que hay es el pan. Pero, cuando tenemos mucho pan en casa, no sabemos qué hacer y termina por ponerse duro.

Ya sea con un rallador o con la batidora de vaso, rallarlo es una de las mejores maneras de aprovechar el pan que ya no vamos a comer, para luego usarlo en empanizar proteínas o verduras. Aunque, también lo puedes incluir en otras preparaciones.

Para las sopas sirve como acompañamiento, ya que al entrar en contacto con el líquido, el pan recobra suavidad o lo puedes agregar en forma de crutones a las cremas de verdura.

Con el pan duro puedes cerrar tu velada con el toque dulce de un pudin de pan.

Son muchas las opciones que tienes para ahorrar en la cocina aprovechando las sobras de los alimentos que van quedando de días anteriores en el fondo de la nevera. Solo es cuestión de que te pongas manos a la obra y sorprendas con recetas innovadoras que te permitan un mayor ahorro económico mientras contribuyes con el medio ambiente.