Rutina de belleza día y noche definitiva y sin complicaciones

Rutina de belleza

Rutina de belleza
A estas alturas, seguro que ya sabes lo importante que es tener una rutina de belleza de día y de noche, pero quizá no conozcas cuáles son los pasos que debes dar. Lo primero a tener en cuenta es que la rutina depende en gran medida de tu tipo de piel. Tu piel es siempre la misma, pero según la etapa de la vida en la que te encuentres, así como la estación del año o la situación por la que estés atravesando, puede tener unas necesidades distintas. Teniendo esto en cuenta, debes adaptar la rutina de belleza, tanto de día como de noche, a las necesidades que tenga la piel en cada momento.
En lo que respecta a la edad, lo cierto es que influye mucho menos de lo que pueda parecer. Una piel joven puede tener unas determinadas necesidades porque es muy seca, mientras que una piel madura puede estar en perfecto estado porque ha recibido muy buenos cuidados.

Tipo de piel

La piel grasa es una de las más fácil de identificar porque tiene mucho sebo y normalmente muestra el poro muy dilatado. Se trata de una piel gruesa y con una gran capacidad de resistencia. Por lo general, muestra brillos en la zona de la frente y de la nariz. Uno de los errores más frecuentes es pensar que no necesita hidratación, pero no es así. La piel grasa, a pesar de tener exceso de sebo, puede estar deshidratada.
La piel mixta se llama así porque presenta características propias de pieles grasas y de pieles secas al mismo tiempo, pero en distintas zonas del rostro. En la frente, nariz y mentón tiene un exceso de sebo y tiene más brillo, mientras que en las mejillas tiende a la sequedad.
La piel seca, tal y como su propio nombre indica, es aquella que tiene tendencia a la deshidratación, razón por la cual sufre más la falta de agua. Es muy raro que tenga problemas de imperfecciones y acné. Sin embargo, los signos del envejecimiento, como arrugas y líneas de expresión, suelen aparecer antes. Sin una buena rutina de día y de noche, la piel seca se siente tirante.
La piel sensible, también conocida como piel reactiva, se enrojece enseguida y puede mostrar imperfecciones ante el más mínimo estímulo del exterior, como un producto cosmético o la radiación solar. Es importante mantener una rutina muy marcada para que esté calmada y equilibrada.

Rutina de belleza de día

El primer paso de la rutina de belleza de día es la limpieza. Por la mañana es necesario eliminar todas las impurezas que se han acumulado en la piel del rostro durante la noche. Hay que utilizar un producto adecuado para el tipo de piel. Hay quienes complementan la limpieza con un tónico y una esencia.
Una vez la piel está limpia, se aplica el contorno de ojos. Esta es la zona más sensible del rostro y necesita un espacial cuidado. El siguiente paso consiste en la aplicación de un producto de tratamiento específico según las necesidades de la piel: luminosidad, control del sebo...
Y, por último, se aplica una buena crema de protección solar. Esto es muy importante no sólo en verano, sino durante todo el año, incluso si el día está nublado.

Rutina de belleza de noche

Al igual que en la rutina de belleza de día, el primer paso de la de la noche es la limpieza. A lo largo del día se acumula mucha suciedad en la piel del rostro: sudor, bacterias, polución... Si no se eliminan esta impurezas, la piel no puede regenerarse adecuadamente durante la noche. Lo ideal es hacer una doble limpieza, primero con un producto con base de aceite y luego con un producto con base de agua.
A continuación, se aplica un producto específico para el contorno de los ojos, igual que en la rutina de día. El siguiente paso es la aplicación de un producto de tratamiento de acción intensiva, el cual debe tener una textura ligera y una alta concentración en principios activos.
En algunos casos, tras el tratamiento de acción intensiva, algunas pieles requieren una nutrición extra. Si es así, se puede aplicar un sérum para finalizar la rutina de noche.