¿Por qué incluir colágeno en tu rutina facial cosmética?

Colágeno

Colágeno

El colágeno es una de las sustancias más utilizadas en el mundo de la cosmética para el cuidado de la piel. Existen diferentes tipos de colágeno, como el rosa y el verde, los cuales recomiendan los dermatólogos para diferentes necesidades. Es fundamental saber que no todos los colágenos son iguales y, por lo tanto, no todos funcionan del mismo modo. Para que no tengas ninguna duda sobre cuál es el mejor para ti, a continuación te explicamos todo lo que necesitas saber.

Colágeno: qué es y beneficios

El colágeno es la sustancia proteínica más abundante en el cuerpo humano. Se trata de uno de los principales componentes de los huesos, las articulaciones y los músculos, entre otros. En belleza, sirve para mantener y mejorar la elasticidad y la firmeza del rostro.

Existen productos cosméticos que no sólo aportan colágeno, sino que además estimulan la síntesis de esta sustancia, por lo que ofrecen resultados muy beneficiosos en el largo plazo. La síntesis de colágeno disminuye con el paso de los años, de forma que es necesario cuidar la piel con productos ricos en esta sustancia.

Pero, ¿cuáles son sus beneficios? Uno de los más destacados es que ayuda a la regeneración celular al reemplazar las células cutáneas. Además, mejora de forma considerable el aspecto de la piel y reduce las estrías y la celulitis. El colágeno es un gran aliado a la hora de reducir la formación de hoyuelos en la piel, mejorando la humedad, la elasticidad y la aspereza.

El envejecimiento es un proceso natural del cuerpo, así que es inevitable. Sin embargo, el colágeno sí es muy útil para retrasarlo y evitar la aparición prematura de los principales signos de la edad, como las arrugas y las líneas de expresión. A todo esto hay que sumar que aumenta el metabolismo y la masa muscular.

Y todavía hay más, porque el colágeno también reduce el dolor articular y la degeneración de los cartílagos, de forma que favorece la actividad corporal.

Colágeno verde

En los últimos años, el colágeno verde se ha vuelto viral por su amplio abanico de beneficios para el cuidado de la piel. Se trata de un tipo de colágeno puro que mejora la elasticidad cutánea y tiene propiedades antiinflamatorias. Se utiliza para muchas cosas, pero uno de sus usos principales es para reducir los efectos de la celulitis.

Además, tiene propiedades antioxidantes, así que sirve para reducir la retención de líquidos. También favorece la pérdida de peso ya que quema calorías y elimina toxinas. Queremos aclarar que no por consumir suplementos de colágeno verde vas a adelgazar, pero si los incluyes en el marco de un estilo de vida saludable, puedes conseguir grandes resultados.

Uno de los beneficios más destacados del colágeno verde es que evita la hinchazón del rostro y las ojeras, al tiempo que mejora la elasticidad. A nivel corporal, combate la flacidez e hidrata la piel en profundidad. Por lo tanto, es fantástico para mejorar la belleza.

Colágeno rosa

Por su parte, el colágeno rosa está formulado con más de 24 ingredientes, la mayoría de los cuales tienen propiedades antioxidantes. Más allá de los beneficios para el aspecto y la salud de la piel, mejora el sistema digestivo, regulando el tránsito intestinal. Son muchas las mujeres que han hecho de él un producto imprescindible en su rutina de belleza, y aseguran que es muy efectivo en el tratamiento de las ojeras.

Consejos de uso

Aunque la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AFSA) no puede asegurar que los hidrolizados de colágeno ayuden al mantenimiento de las articulaciones, se trata de un producto muy demandado y consumido. Las infiltraciones de colágeno en clínicas de medicina estética también son muy populares para combatir la flacidez facial y aportar luminosidad.

Una de las preguntas más comunes con respecto a los suplementos de colágeno es la de a partir de qué edad se pueden tomar. A partir de los 30 años, la producción de colágeno en el cuerpo humano empieza a reducirse de forma progresiva, haciendo que la piel pierda elastocodad.

Por lo tanto, es conveniente empezar a tomar colágeno una vez cumplidos los 30 años, cuando empiecen a aparecer los primeros signos de flacidez y de la edad en la piel: arrugas, líneas de expresión y sequedad.