Entender la depresión en el Día Mundial de la Salud Mental

Salud Mental

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El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental en más de 100 países de todo el mundo. El objetivo de la jornada no es otro que concienciar sobre los problemas de salud que sufren millones de personas, y que en ocasiones pasan completamente desapercibidos.

"El propósito de esta fecha es visibilizar el trastorno mental más grave que están padeciendo los miembros de la sociedad global, para generar un conjunto de estrategias que sirvan de apoyo a estas personas y les permita sobrellevar su enfermedad o curarse definitivamente. El esfuerzo por diagnosticar y tratar trastornos de salud mental en edades tempranas reduce el coste financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el suicidio", señala la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH).

De todas las enfermedades mentales que existen, la depresión es una de las más comunes. Según datos oficiales, se calcula que afecta al 3,8% de la población adulta, lo que en términos absolutos se traduce en 280 millones de personas a nivel global. La depresión no tiene nada que ver con las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales a los problemas cotidianos, sino que va mucho más allá. En un alto porcentaje de casos, interfiere con las actividades laborales, personales y familiares de quienes la sufren.

Día Mundial de la Salud Mental: la depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la depresión de la siguiente manera: "En un episodio depresivo, la persona experimenta un estado de ánimo deprimido (tristeza, irritabilidad, sensación de vacío) o una pérdida del disfrute o del interés en actividades, la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas".

Tipos

Es interesante conocer los diferentes tipos de presión que existen, cada uno con sus propios síntomas:

  • Trastorno depresivo mayor: es el más común y el que concentra la mayor parte de los síntomas. En los casos más graves puede conducir al estupor depresivo, lo que requiere de atención médica urgente ya que el paciente se encuentra inmóvil, y puede rechazar la comida y la bebida.
  • Depresión atípica: se distingue por la gran reactividad del estado de ánimo a determinadas situaciones, con una ansiedad muy marcada.
  • Trastorno bipolar: conlleva la existencia de episodios graves alterados por otros de exaltación.
  • Ciclotomia: son manifestaciones leves e imprevisibles con cambios frecuentes de estado de ánimo en varios días, sin motivo aparente.
  • Trastorno afectivo estacional: aparece de manera regular y repetida, coincidiendo con cambios estacionales, por lo general, en otoño e invierno por la falta de luz natural.
  • Distimia: se identifica por la inestabilidad del humor, la ansiedad y los cambios en el estado de ánimo. Quienes sufren distimia también pueden presentar baja autoestima y desesperanza.

Causas

Las causas de la depresión pueden ser muy amplias y variadas. Las personas con depresión tienen cambios físicos en el cerebro. Los neurotransmisores son sustancias químicas que se encuentran en el cerebro y que tienen un rol en la depresión. Las investigaciones recientes indican que los cambios en la función y el efecto de estos neurotransmisores pueden tener un papel importante en la depresión y su tratamiento.

Síntomas

Aunque la depresión se puede producir una única vez en la vida, por lo general las personas tienen varios episodios de depresión. Cuando estos episodios tienen lugar, los síntomas se repiten durante buena parte del día, prácticamente todos los días. Uno de los más frecuentes es la tristeza generalizada, que va acompañada de un sentimiento de desesperanza.

Quienes sufren depresión suelen sentirse irritados, frustrados e incluso inútiles incluso por problemas que apenas tienen importancia. Pierden el interés en actividades que antes les apasionaban, y sufren alteraciones del sueño, como dormir demasiado o insomnio.

El cansancio y la falta de energía son síntomas comunes de la depresión, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren de un gran esfuerzo. También se producen alteraciones en el apetito: dejar de comer o comer menos.

La claridad mental se ve afectada, por lo que con el paso del tiempo es normal que las personas depresivas tengan lentitud para hablar y razonar. Se sienten culpables, y no paran de pensar en sucesos pasados. También hay quienes tienen pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte.