Cómo detectar una alergia o intolerancia alimentaria

Cómo detectar una alergia o intolerancia alimentaria

Cómo detectar una alergia o intolerancia alimentaria

Cerca del 8% de los niños y el 4% de los adultos sufren de algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria. Esto puede ocasionar problemas digestivos, urticaria o sarpullido e inflamación de las vías respiratorias.

Una alergia alimentaria es una reacción del sistema inmunitario que ocurre después de consumir un alimento, aunque sea en pequeñas cantidades.

Una de las consecuencias más graves de la hipersensibilidad a los alimentos es la anafilaxia. Una reacción alérgica que afecta a todo el organismo a los pocos minutos de haber estado expuesto al alérgeno.

La sensibilidad a un alimento, puede que no pase de algo incómodo o molesto para unas personas; pero, puede resultar una situación de alarma o gravedad para otras.

En el mejor de los casos, una alergia se manifiesta como un hormigueo o picor en la boca, sarpullido, hinchazón de los labios, la cara, la lengua y la garganta u otras partes del cuerpo, congestión nasal o dificultad para respirar, náuseas y mareos.

Por el contrario, se deben activar las alarmas cuando, tras consumir el alimento, la persona presenta constricción y opresión de las vías respiratorias, inflamación en la garganta, descenso abrupto de la presión arterial, pulso acelerado, mareos, aturdimiento o pérdida del conocimiento.

¿Has comido alimentos que te generan alguna reacción? Si quieres saber más sobre el tema, lee este post hasta el final y despeja todas tus dudas.

¿Cómo puedo saber si tengo intolerancia a algún alimento?

El cuerpo es como un gran ordenador. Cuando utilizas una memoria externa contaminada con un virus informático, la PC enciende las alarmas para evitar que el daño pase a mayores.

Lo mismo ocurre con el consumo de los alimentos a los que seas alérgico y, a través de reacciones como hinchazón de los labios o picor en la garganta, el organismo está enviando una señal de alerta.

Para saber si eres alérgico o intolerante a algún alimento, es importante conocer lo que estás consumiendo. Cada uno puede generar una reacción distinta.

Si sospechas de tu alergia, intenta probar lo que crees que la produce y está muy atento a la respuesta de tu organismo.

Si sientes hinchazón en los labios, picor en lengua, paladar y garganta, además de náuseas, vómito, urticaria o dificultad para respirar, es necesario que acudas a tu médico de confianza.

¿Qué examen detecta la alergia alimentaria?

Aunque no existe una prueba 100 % confiable e infalible para detectar o descartar una alergia alimentaria, al acudir al médico, este considerará una serie de síntomas y factores:

  • Es valioso que comentes todos los síntomas que sentiste al consumir el alimento.
  • Al igual que en otras patologías, los antecedentes familiares se deben conocer. Expertos médicos aseguran que muchas alergias o intolerancia a los alimentos, son hereditarias.

Una vez el doctor conoce estos aspectos, te pedirá realizarte análisis de laboratorio:

A través de un análisis de sangre, el médico medirá los niveles de inmunoglobulina E (IgE). Una prueba que permitirá conocer la reacción de tu organismo frente a un alimento.

Es probable que los especialistas te pidan que saques de tu dieta los alimentos sospechosos durante una o dos semanas, para luego incorporarlos uno a uno. Esto se conoce como dieta de eliminación.

Después, con una prueba de provocación oral, bajo supervisión médica y en pequeñas porciones de los posibles causantes de la alergia, se podrá confirmar o descartar los productos alimenticios que debes eliminar o incluir en tu dieta.

Otra forma de determinar si eres alérgico o no a un alimento, es a través de una prueba cutánea.

Durante esta evaluación médica, se pone sobre la piel del antebrazo o la espalda una pequeña cantidad del “alimento sospechoso” de causar la reacción alérgica.

Luego, con una aguja, se pincha la epidermis para que una pequeña cantidad del alimento penetre y así evaluar la reacción del cuerpo.

Cuánto tiempo puede durar una intolerancia alimentaria

Por lo general, las intolerancias alimentarias son de por vida. Sin embargo, algunas que se presentan en los primeros años, se van disipando.

Ahora bien, el tiempo en que se genera la reacción por la intolerancia a un alimento se puede presentar hasta 36 horas después de la ingesta. A diferencia de la alergia que se produce de manera casi inmediata.

Alergia vs intolerancia

Con normalidad tendemos a confundir la alergia a un alimento con la intolerancia alimentaria y, aunque muchos síntomas son similares, se trata de cosas distintas.

Una alergia por consumo de alimentos, aunque sea en pequeñas porciones, es una reacción del sistema inmunológico de forma inmediata.

Si la sensibilidad es leve, puede ser tratada en casa con antihistamínicos. Sin embargo, si la situación se agrava, es necesaria la intervención médica.

Por su parte, la intolerancia alimentaria, no involucra al sistema inmune sino el digestivo y se produce por un déficit de las enzimas que intervienen en el proceso para metabolizar y digerir de forma correcta un alimento.

El Síndrome de Colón Irritable, así como los aditivos y conservantes, también pueden generar algún tipo de intolerancia.

De una forma más sencilla. Una persona puede ser alérgica a la piña, al maní o a los mariscos, mientras que otra puede ser intolerante al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada.

Es importante que se pueda diferenciar entre una alergia alimentaria y una intolerancia. La primera es más grave, pero menos frecuente. Mientras que las intolerancias alimentarias son entre 5 y 10 veces más frecuentes que las reacciones alérgicas.

Las intolerancias alimentarias más comunes

La leche, el trigo y los huevos son de los alimentos que más rechazo generan en nuestro organismo. Esto se debe a su compleja composición proteica.

Un estudio realizado en el Reino Unido a más de diez mil personas, determinó que los alimentos que más rechazo generan son: el chocolate, los aditivos, los cítricos, el pescado, los mariscos, la leche, el queso, los huevos y las nueces.

En España, se estima que entre el 35 y 50 % de la población es intolerante a la lactosa, seguida de la intolerancia a la fructosa y al sorbitol, un azúcar que se encuentra de forma natural en algunas frutas y vegetales.

En los últimos años, las alergias e intolerancias alimentarias han aumentado en el país.

Aunque al consumir un alimento notes algún tipo de reacción que puede desencadenar en una alergia o intolerancia alimentaria, se hace necesario siempre consultar con un experto. Excluir un alimento de la dieta diaria, podría producir déficits nutricionales como malnutrición o desnutrición.