Beneficios del ácido salicílico en la cosmética facial

Ácido salicílico

Ácido salicílico
El ácido salicílico es una sustancia bien conocida en todo el mundo por su amplio abanico de aplicaciones en la cosmética facial. Son muchos los productos que lo incluyen como ingrediente para combatir las espinillas, el acné y los comezones. Resulta de especial interés cuáles son las propiedades y beneficios del ácido salicílico, que permite una exfoliación regeneradora y completa de las células de la piel.
Actúa de manera directa sobre las manchas de la piel, que aparecen generalmente por una exposición prolongada a los rayos solares sin la protección adecuada, así o sobre el acné y las espinillas. Además, ha demostrado ser muy efectivo para otros problemas cutáneos, como las verrugas y las callosidades.

Ácido salicílico: qué es  y para qué sirve

Lo primero y más importante es saber qué es exactamente el ácido salicílico. Se trata de un producto químico, esto es, un producto cosmético que contiene ácidos entre sus ingredientes. Teniendo en cuenta que la cosmética natural está en auge, hay quienes creen que este tipo de productos no naturales provocan más daños que beneficios a la piel.
Sin embargo, con un uso adecuado, el ácido salicílico ofrece un amplio abanico de beneficios a la salud cutánea. Es un compuesto químico que proviene de la familia de los ABHAs (beta-hidroxiácido) lo que quiere decir que parte de la molécula está separada, y por esta razón puede penetrar en los poros.
Es esencial conocer al detalle para qué sirve el ácido salicílico. Está especialmente recomendado en pieles grasas y con tendencia acneica ya que sirve para regular la producción de sebo y reducir las espinillas y los comezones. Además, promueve la actividad antibacteriana y desinflama las erupciones cutáneas que contienen grasa.
A esto hay que sumar que limpia y exfolia en profundidad los poros, algo esencial para cuidar la piel a corto y largo plazo. La piel está expuesta a numerosas sustancias que la intoxican, como la contaminación o el maquillaje.
Es necesario exfoliarla una o dos veces por semana para retirar las células muertas y las impurezas acumuladas para que los poros queden limpios y la piel pueda respirar y oxigenarse. De lo contrario, con el paso del tiempo se vuelve opaca y aparecen los signos propios del envejecimiento de manera prematura.

Beneficios y contraindicaciones

Entre los diferentes beneficios que el ácido salicílico tiene para la piel, el más relevante de todos es que regula la producción de sebo en pieles grasas y mixtas.
El efecto exfoliante es fantástico para mantener los poros limpios y que la piel se pueda oxigenar como es debido. Por esta razón, es muy aconsejable en pieles acneicas, ya que crea una limpieza profunda para reducir el riesgo de infección.
Y todavía hay más, porque el ácido salicílico también fomenta la regeneración celular, de manera que tiene un efecto renovador sobre la piel del rostro. Tiene una capacidad extraordinaria para romper las adherencias presentes en las células de las capas externas de la cara, así que puede penetrar en todas las capas de la piel para limpiar los poros en profundidad y estimular la regeneración celular y cutánea.
Del mismo modo que cualquier otra sustancia, el ácido salicílico también tiene una serie de contraindicaciones que es interesante conocer. No es apto para pieles secas o sensibles ya que son mucho más susceptibles a la irritación.

Consejos de uso

El acido salicílico está presente cosméticos, especialmente aquellos que detinados a la limpieza y exfoliación facial, aunque, también se puede ver en cremas hidratantes y serums faciales.
Aquellos cosméticos que se pueden comprar sin receta médica suelen tener una concentración de esta sustancia que oscila entre el 0,5% y el 2%. Utilizarlo es muy sencillo, siempre prestando atención a las instrucciones del fabricante, sobre todo a lo que a la cantidad se refiere.
Si se trata de un jabón con ácido salicílico, una vez aplicado el producto en la piel, frota con las yemas de los dedos, evitando el contorno de ojos ya que es la zona más sensible del rostro. Una vez repartido el producto, retira con abundante agua tibi y seca con una toalla de algodón dando pequeños toques, son frotar.
Ahora bien, nunca hay que utilizarlo a diario. En pieles grasas y mixtas, la frecuencia recomendada de uso es una o dos veces por semana.