De nuevo magia potagia

Cerramos semestre, trimestre y mes, haciendo casi borrón y cuenta nueva, con unos resultados que casi todos hubiéramos firmado con los ojos cerrados al empezar este ejercicio. Y tras los últimos sustos, debidos en partes iguales, por un lado al miedo ante el resurgir de las nuevas variantes del virus pandémico y por otro, al temor a que se evaporen los beneficios acumulados durante los últimos meses en un plisplás; llega la llamada "magia del primer día" como un bálsamo reparador, que ojalá tenga continuidad a lo largo del recién estrenado verano.

Mientras la afición futbolera se reconcilia con su selección, tras una primera fase que invitaba a la desolación y un gol en propia meta en octavos, que no anunciaba nada bueno, para dar paso a una reacción espectacular, que consiguió entusiasmar incluso a los que no nos gusta mucho el fútbol. El partido de hoy contra Suiza, pese al resultado incierto, nos ha hecho cancelar la mayoría de los compromisos del inicio del fin de semana, pese a que como dice el chascarrillo que se ha hecho "viral" estos últimos días: "No es lo mismo jugar un España - Suiza en cuartos, que llevarse los cuartos de España a Suiza".

La apertura con hueco alcista, que sigue abierto, consolidando el escenario, oscilando la jornada entre el mínimo en los 8.862 y el máximo de los 8.957, para acabar cerrando en 8.932. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, recuperando interesantes referencias de control.

El aspecto técnico, pese a haber descendido, con la pérdida del importante nivel de los 8.900 puntos en cierre semestral, un peldaño en la escalera de la recuperación, deja la puerta abierta a recuperar el posible objetivo de los 9.200. Cuya superación devolvería la tranquilidad al mercado, por conseguir, entre otras cosas, dejar atrás el estrecho rango lateral (8.800 - 9.100), en el que llevamos "atrapados" las diez últimas sesiones.

El rango lateral amplio podemos dejarlo para la próxima semana, entre los 8.440 y los 9.200 y el estrecho, entre 8.800 y los 9.100 puntos.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.900 o si no podemos con los 9.100 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 8.900 y de los 8.440 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los valores más significativos.

La semana (del 24 de junio al uno de julio), finaliza con un retroceso de 142 puntos equivalentes a una bajada del 1,56 %, dejando al IBEX 35 con una ganancia de 859 puntos, el 10,63 % de beneficios en lo que llevamos de ejercicio.

Junio ha terminado con una caída del 3,58 %, dejando el beneficio del último trimestre en el 2,95 %.

Telefónica: coqueteando excesivamente con el soporte de los 3,90, que no debería volver a perder para tranquilidad de su sufrida peña de accionistas y ojalá funcione como cama elástica hacia los 4,10 - 4,30, consiguiendo así sujetarse y salir del pozo de una vez. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 3,90 euros.

Santander: sigue haciendo la goma entre los 3,20 y los 3,50, sin animarse a definir. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 3,20 para los medioplacistas o no pierda los 3,30 euros para los perfiles más inquietos (ha cerrado en 3,291).

BBVA: se apunta a la moda de "la montaña rusa", para desesperación de los medioplacistas y regocijo de los "jornaleros bursátiles", que como las meigas: "haberlos haylos". Y más ahora que están exentos de la Tasa Tobin, aunque al final el dinero está en las tendencias. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 5,30 para los medioplacistas o no pierda los 5,40 para los perfiles más inquietos.

Iberdrola: al mercado normalmente no le gusta la cercanía de la justicia, aunque el castigo recibido por la cotización parezca excesivo, especialmente si respetamos la presunción de inocencia. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 10,20 o recuperación de los 10,50 euros.

Repsol: la pérdida del soporte de los once euros invitaba a la recogida de beneficios. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 10,50 o recuperación de los 10,90 euros.

Inditex: la pérdida de los 30,80 era una posible señal de agotamiento de las últimas subidas y de recogida de beneficios, por lo que habrá que esperar una nueva oportunidad para volver a tirar la caña. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 29,30 o recuperación de los 30,20 euros.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. Son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.

  1. MCARTHUR says:

    En todo caso, más deseo de los bancos de seguir quitándose ladrillo de encima que otra cosa. A grandes rasgos, los jóvenes, una vez visto el revés inmobiliario de muchos amigos y familiares,
    se lo piensan dos veces antes quedar unidos por grilletes a una hipoteca que les condicione el resto de su vida, pese a esos tipos de interés tan atractivos y otros parabienes convenientemente publicitados. El comportamiento del mercado del alquiler es bastante indicativo a este respecto. Por otra parte, el empleo
    que pueda crearse en realidad –si aparece por algún lado y no se trata de una maniobra electoral del registrador de la propiedad– va a adolecer del poder adquisitivo necesario sin la menor duda. Cabe citar también, a la hora de entrever esa incipiente recuperación, el sesgo estadístico representando por esa serie de ventas de vivienda nueva que no lo es en realidad. Mientras tanto,
    son muchos los pisitos vacíos, muchos los invendibles y bastantes los que llevan anunciándose desde hace más de dos o tres años a ver si suena la flauta. Hoy por hoy, no hay color entre la posible rentabilidad de un pisito y la de una inversión más o menos correcta en bolsa, ya sea directa o a través de fondos. La segunda opción proporciona más alegrías. Además, el pisito es un gasto imprevisible a base de contribuciones comunitarias, derramas y otras menudencias.